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¿Por qué nunca se hizo 'El Padrino IV' aunque parecía que sí?

Francis Ford Coppola y Al Pacino, en 'El Padrino III'. Getty Images
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En la lista de proyectos cinematográficos más discutidos y, a la vez, más fantaseados por no haberse llegado a concretar nunca 'El Padrino IV' ocupa un lugar muy destacado. Y eso que hubo un momento, a finales de los 90, en el que la idea de dar continuidad a una de las sagas más influyentes de la historia del cine estuvo muy cerca de hacerse realidad.

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El director Francis Ford Coppola y el escritor Mario Puzo incluso tenían en mente una historia que funcionaría como secuela a la vez que precuela, de un modo similar a la estructura de 'El Padrino II'. Por un lado seguiría la trayectoria de Vincent Mancini -interpretado por Andy García- en un periodo de decadencia familiar en los años 80, y por otro exploraría el ascenso de Vito y Santino 'Sonny' Corleone durante los años 30.

Se contaba con Robert De Niro para recuperar el papel de Vito, además de con Al Pacino, Andy García y Talia Shire. Pero además Leonardo DiCaprio, que en aquel momento probablemente era la mayor estrella de Hollywood tras el éxito de 'Titanic', fue propuesto por Coppola para dar vida al joven Sonny, convencido como estaba de que era perfecto para encarnar la vitalidad y furia del personaje que originalmente interpretó James Caan.

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Una muerte clave

Si todo estaba tan bien encarrilado, ¿por qué al final no se hizo? La principal razón fue la muerte de Mario Puzo en julio de 1999. No solo era el autor de la novela original, sino que era quien estaba trabajando activamente con Coppola en el tratamiento de la nueva historia. Su muerte interrumpió ese proceso creativo y el director de 'Apocalypse Now' ya no se sintió cómodo avanzando con la saga sin el autor original.

Pero incluso antes de la muerte de Puzo, Paramount Pictures no mostró un entusiasmo contundente por financiar el proyecto tal y como Coppola y el escritor neoyorquino lo concebían. Coppola llegó a ofrecerse a trabajar sin cobrar para que el estudio financiara las reescrituras, y propuso un anticipo para que Puzo pudiera desarrollar el guion, pero la productora rechazó esas ofertas.

"Mario sabía que estaba enfermo y quería dejar algo de dinero a sus hijos. Así que dije a Paramount: 'Dadle a Mario un millón de dólares para escribirla y trabajaré gratis con él'. Por aquel entonces, Paramount tenía una mentalidad muy orientada a los presupuestos bajos y no aceptaron", confirmaba Coppola en 2012.

La desconfianza de la productora

Detrás de las reticencias de Paramount subyacía la recepción más tibia, tanto entre el público como en la crítica, con la que fue acogida 'El Padrino III' comparada con las dos primeras entregas. Aunque recaudó bien y aspiró a siete Oscars (sin llevarse ninguno), no alcanzó el estatus de sus predecesoras, lo que generó cautela entre los responsables creativos sobre si valía la pena continuar.

Además de las razones externas y de mercado, Coppola dijo en varias ocasiones que nunca vio la saga como algo que debiera ser prolongado indefinidamente. En diversas entrevistas señaló que 'El Padrino' ya estaba narrativamente completo, y que la presión por secuelas respondía más a la lógica comercial que a una necesidad artística.

La secuela fue libro

Aunque 'El Padrino IV' nunca llegó a la gran pantalla, parte de las ideas trabajadas por Puzo y Coppola no se perdieron del todo. El escritor Edward Falco desarrolló un libro titulado 'The Family Corleone' que recogía elementos de aquella trama inacabada, explorando a personajes clave en épocas anteriores y funcionando como una expansión literaria de aquel posible guion.

Sin embargo, la publicación de ese libro originó un litigio legal entre Paramount y los herederos de Puzo por los derechos de la saga, resuelto tras un acuerdo extrajudicial que permitió la edición de la novela y delimitó las condiciones de adaptación.

'El Padrino' cinematográfico se quedó como una epopeya de tres partes, esencialmente porque ni sus propios creadores ni el estudio creían que una cuarta hubiera podido igualar lo que ya habían logrado.