Música

Nirvana, The Cure o Sonic Youth: el hombre que grabó 10.000 conciertos a escondidas y ahora los regala

Kurt Cobain en directo. Getty Images
Compartir

El 8 de julio de 1989, Aadam Jacobs se metió en el bolsillo una pequeña grabadora Sony y entró a un club de Chicago llamado Dreamerz para ver a una banda casi desconocida de Washington. Tras un estallido de la persona tras la guitarra, un Kurt Cobain de 22 años anunció educadamente al público: "Hola, somos Nirvana. Somos de Seattle." Con eso, la banda, que por aquel entonces era un cuarteto, arrancó con el primer tema, "School." Era más de dos años antes de que Nevermind convirtiera a Nirvana en fenómeno global. Jacobs lo tenía todo grabado.

No fue un capricho puntual. Aadam Jacobs (nacido en 1967), conocido como el "Chicago Tape Guy", es asiduo en todo tipo de conciertos, además de archivista en Chicago, Illinois. Es conocido por grabar más de 10.000 cintas de conciertos de indie y punk rock entre 1984 y la década de 2010. La colección reúne un estimado de 30.000 actuaciones de al menos 3.000 grupos musicales, entre ellos R.E.M., The Cure, Tracy Chapman, Depeche Mode, Sonic Youth y Nirvana

PUEDE INTERESARTE

El origen: una abuela y un dictáfono

Jacobs no recuerda cuál fue ese primer concierto en 1984, pero lo grabó con un pequeño dispositivo que le prestó su abuela. Poco después compró su característica grabadora estilo Sony Walkman. Cuando se rompió, utilizó brevemente su aparato de cassettes de sobremesa, metido en una mochila, que un generoso ingeniero de sonido le dejaba enchufar. "Usaba, a veces, equipos bastante mediocres, simplemente porque no tenía dinero para comprar algo mejor", dijo. 

La filosofía detrás de toda esta parafernalia resulta radicalmente pragmática. Jacobs no se considera obsesivo, ni tiene como objetivo archivar todo grupo musical que pueda. Dice que es simplemente un fan de la música. Calculó que, si iba a asistir a unos cuantos conciertos a la semana, ¿por qué no documentarlos? Durante los primeros años con este objetivo en mente tuvo que sortear a todo tipo de dueños de los locales, que intentaban impedirle grabar, pero con el tiempo se convirtió en un elemento habitual de la escena musical, y muchos empezaron a dejarle entrar gratis.

PUEDE INTERESARTE

Un tesoro que casi se pierde para siempre

El documental Melomaniac (2023), de la cineasta Katlin Schneider, se estrenó en el Chicago Underground Film Festival y ganó el Premio del Público. El film terminaba centrándose en el destino desconocido de la colección de Jacobs. Ese final abierto resultó ser el detonante. Tras su estreno, Brian Emerick, un voluntario del Internet Archive, se puso en contacto con Jacobs para proponerle preservar la colección. "Antes de que todas las cintas empezaran a dejar de funcionar por el paso del tiempo, simplemente desintegrándose, finalmente dije que sí", afirmó.

La colección comenzó a estar disponible online el 30 de noviembre de 2024. En un primer momento contaba con 171 grabaciones de audio en enero de 2025, pero ha ido creciendo hasta más de 2.300 en abril de 2026. 

La cadena de montaje del rescate analógico

El proceso es artesanal y titánico. Una vez al mes, Brian Emerick hace el viaje desde las afueras de Chicago hasta la casa de Jacobs para recoger entre 10 y 20 cajas, cada una repleta de entre 50 y 100 cintas. Su trabajo consiste en transferir en tiempo real las grabaciones analógicas a archivos digitales que luego se envían a otros voluntarios, quienes retocan el audio de los conciertos para después subirlos al archivo. Emerick tiene una habitación dedicada a su conjunto de anticuados reproductores de cassette y DAT. "Actualmente tengo 10 pletinas de cassette funcionando, y las hago funcionar todas simultáneamente." Emerick estima que ha digitalizado al menos 5.500 cintas desde finales de 2024 y que el proyecto tardará varios años más en completarse. 

Los archivos digitales llegan después a una docena de voluntarios-ingenieros en EE.UU., Reino Unido y Alemania que proporcionan los metadatos y limpian el audio. Entre las joyas descubiertas en el proceso destaca, por ejemplo, un concierto de James Brown de 1984 como uno de los hallazgos más valiosos que encontró en las cajas.

Cuando el bootleg se convierte en historia oficial

La calidad de algunas grabaciones ha sorprendido incluso a los propios artistas. La cinta de Sonic Youth en el Metro en 1987 comprende la totalidad de su álbum Hold That Tiger, y la banda solicitó material adicional en directo para los bonus de una reedición ampliada de Daydream Nation. The Replacements, un grupo fundamental del punk alternativo, estaban tan satisfechos con la cinta de Jacobs de un show de 1986 que mezclaron parte de ella con una grabación de la mesa de sonido. La publicaron en 2023 como álbum en directo, como parte de un box set.

En cuanto al copyright, Jacobs dijo que la mayoría de los artistas están encantados de que su trabajo quede preservado. En lo referente a cuestiones de derechos, está dispuesto a retirar grabaciones si se lo piden, pero solo uno o dos músicos hasta ahora le han pedido que retire su material. "Creo que el consenso general es que es más fácil pedir perdón que pedir permiso", afirmó.