Aviones, mensajes satánicos y bodas polacas: las anécdotas más locas de Iron Maiden ahora que sacan su documental

La película 'Iron Maiden: Burning Ambition' repasa la carrera de la banda más icónica del heavy metal
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Se estrena en los cines españoles la película 'Iron Maiden: Burning Ambition', un documental que repasa la trayectoria mastodóntica del gran icono del heavy metal y que deja claro que pocas bandas tienen una historia tan salvajemente improbable como la suya. Todos conocemos a Eddie, los himnos inmortales y esos estadios convertidos en templos metaleros, pero detrás de todo eso hay una colección de anécdotas tan delirantes que parecen inventadas por alguien después de una noche especialmente intensa escuchando 'The Number of the Beast'.
El frontman de las siete vidas
Catalogar a Bruce Dickinson como un simple cantante se queda cortísimo. El tipo es como un hombre del renacimiento que ha pilotado aviones comerciales (y no como hobby de fin de semana, llegó a comandar un Boeing 757 y se encarga habitualmente de conducir el que lleva a la banda de gira), ha competido profesionalmente en esgrima (alcanzó el séptimo puesto en el ranking británico), escrito novelas, presentado programas de radio y montado negocios de aviación.
Expulsado por 'condimentar' la cena
Antes de rugir frente a miles de personas, Dickinson ya era especialista en liarla. Cuando era un estudiante en el internado Oundle School terminó expulsado por un episodio tan absurdo que parece una leyenda urbana. Durante una cena formal se coló en las cocinas y orinó en el plato principal del director del colegio. El vocalista nunca confirmó todos los detalles de la gamberrada, pero la expulsión fue real.
Mensajes ocultos
Mucho antes de internet, los fans de Maiden ya diseccionaban discos buscando pistas ocultas. En los ochenta empezaron a circular rumores sobre mensajes satánicos escondidos al reproducir ciertos temas al revés. La banda, con su humor habitual, decidió trolear a todo el mundo. En el álbum 'Piece of Mind', si reproduces al revés la intro de 'Still Life', escucharás un falso mensaje demoníaco... que en realidad es Dickinson imitando a un borracho mientras acaba soltando un eructo monumental.
Sorpresa en una boda polaca
Durante la icónica gira 'World Slavery Tour' en 1984, la banda se encontraba de copas tras un concierto en Polonia. Al pasar cerca de un salón donde se celebraba una boda ajena, decidieron colarse en la fiesta. Lejos de molestar, se subieron al escenario con los instrumentos de la orquesta local y tocaron clásicos del rock ante el asombro del novio, que era fan, y sus invitados.
La censura más surrealista
Cuando el gobierno chino permitió que Iron Maiden se presentara en su país en 2016, impuso estrictas restricciones de censura. El régimen prohibió tajantemente que Dickinson cantara la palabra 'powerslave' (esclavo del poder), de su álbum de 1984. El vocalista acató la norma de forma brillante. En lugar de cantar el título de la canción, simplemente hizo mímica gesticulando la frase con la boca tapada ante miles de fans la coreaban a pleno pulmón.
El misterio del 666
Con un disco llamado 'The Number of the Beast', las casualidades satánicas eran inevitables. Los fans descubrieron una asombrosa coincidencia temporal en uno de sus temas, 'Hallowed Be Thy Name'. El agónico grito final con el que cierra la canción termina exactamente en el minuto 7 y 6 segundos, lo que equivale de forma exacta a 6 minutos y 66 segundos, haciendo un guiño involuntario (o no) al número de la bestia.
Además, durante la grabación del álbum, el productor Martin Birch sufrió un accidente de coche y al recibir la factura de la reparación el total era exactamente de 666 libras. Birch, aterrorizado por la coincidencia, exigió que le cobraran 667.
Un imperio de bebidas alcohólicas
Si ya pilotas aviones y llenas estadios, por qué no sacar un cerveza. La banda unió fuerzas con la cervecera familiar Robinsons para crear 'Trooper', su propia línea de cerveza artesanal inspirada en uno de sus himnos más legendarios. Y no fue la típica maniobra de merchandising sin alma. Dickinson se implicó personalmente en la elaboración, catas incluidas, hasta convertirla en un éxito internacional con millones de pintas vendidas y varias variantes especiales. Su imperio de bebidas alcohólicas se ha expandido con el vino 'Darkest Red' y el ron oscuro premium 'The Rum of the Ancient Mariner'.
