La exposición con las primeras fotos pintadas de Ouka Leele, icono de la Movida madrileña

La exposición con las primeras fotos pintadas de Ouka Leele. Europa Press
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Bárbara Allende Gil de Biedma, más conocida por su nombre artístico, Ouka Leele, falleció en 2022 a los 64 edad tras luchar contra una enfermedad durante un tiempo. Fue pintora, poeta y fotógrafa, pero sobre todo fue un gran icono de la Movida madrileña en la década de los 80 representando lo que se llamo ‘posmodernidad’ y arte contemporáneo.

Entre sus seres queridos más cercanos se encontraba Alaska o Pedro Almodóvar, con quien compartía ese toque de rebeldía y originalidad y a los que les encantaba poder disfrutar de cada una de las creaciones que hacía la artista, porque el arte era su pasión y de ello no solo hizo una profesión, sino un movimiento que cambiaría la percepción social en la década de los 80 en un país que todavía intentaba encontrarse.

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Aunque Madrid le debe mucho, ella nació en Barcelona, a finales de los años setenta y fue en esta ciudad donde encontró su pasión por lo distinto y lo supo expresar a través del arte. Cuando llegó a Madrid decidió cambiar de aires, pero también de identidad y cogió el nombre de una estrella inventada del cómic de uno de sus compañeros, el pintor e ilustrador ‘El Hortelano’, tal y como explica ‘La Vanguardia’.

La exposición de sus primeras imágenes pintadas

La que fue la ciudad de sus inicios recoge en la galería RocíoSantaCruz sus primeros pasos hasta que llegaron los 80 y partió hacia la capital. Todas las imágenes expresan que su camino no iba a ser como el de cualquiera, sino que en cada uno de los detalles de las obras de arte tenía su significado, por pequeño o rocambolesco que resultase a la vista.

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Gracias a su hija, María Rosenfeldt, se han podido recuperar estas piezas del puzzle de la vida de Ouka Leele y gracias a las notas podemos descubrir en esta exposición sus trucos: “El modelo es un amigo mío que se dedica a los títeres y marionetas que se construye él mismo con cosas que encuentra en la basura o en la playa y con los que hace representaciones callejeras o en teatros”, recoge el mismo medio.

Así con muchas de las imágenes que están expuestas en la pared de esta galería, Ouka Leele iba construyendo lo que sería en unos años una carrera muy marcada en un movimiento de la capital que también encajaba muy bien con su propio estilo y con el de muchas personas que se sintieron acompañadas y entendidas por su arte.