Phil Collins y la canción que inventó por accidente el sonido de los 80: "Fue pura improvisación"
El legendario fill de batería de 'In the Air Tonight' se convirtió en el molde sonoro que definió los años 80
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Hay canciones que cuando las escuchas te transportan inmediatamente a una época determinada. Funcionan como hermosas y nostálgicas cápsulas del tiempo y eso crea una conexión inmediata con toda una generación. Pero hay otras canciones -y estas no son tantas- que directamente inventan el sonido de una era. Son aquellas que introducen innovaciones técnicas o artísticas tan radicales que obligan al resto de la industria a imitarla. 'In the Air Tonight', el primer single en solitario de Phil Collins, publicado en 1981, es uno de estos temas visionarios, porque su rompedor sonido se convirtió en el molde estético que definió los años 80.
'In the Air Tonight' contiene uno de esos momentos musicales tan mágicos que todavía hoy sigue impactando a quien lo escucha por primera vez. Nos referimos, claro, a esos cuatro segundos de batería que irrumpen como una estampida de elefantes cuando la canción ya lleva más de tres minutos. El eco enorme de los tambores, la caja seca y poderosa, los toms avanzando en descenso y, sobre todo, el silencio que precede a todo eso. Ese fill de batería es uno de esos momentos en los que interpretación, producción y contexto histórico se alinean de una manera casi irrepetible.
Lo curioso es que sucedió casi por accidente. El propio Collins acaba de volver a referirse al origen de 'In the Air Tonight' en una nueva entrevista con 'Prog': "A veces, cuando la luna está en el sitio adecuado y todas esas cosas, se te ocurre algo (...) El tema fue principalmente improvisación. Eso es lo que canté cuando abrí la boca aquel día. Es como el jazz verbal. Cuando un saxofonista se sube a un escenario y toca, simplemente toca lo que le sale. Muchas veces eso mismo ocurría con mi voz y con las palabras”.
Collins atravesaba entonces la ruptura de su primer matrimonio y aquella situación personal alimentó un proceso creativo especialmente intenso. Él mismo reconoce ahora que el estado mental en el que se encontraba probablemente contribuyó a que la música saliera con tanta facilidad.
Posiblemente nada fue tan simple como asegura, pero lo que sí es cierto es que la arquitectura de 'In the Air Tonight' es extremadamente sencilla, aunque está más calculada de lo que Collins deja entrever. El músico venía de Genesis, un grupo en el que se había pasado años tocando cosas complejas y enrevesadas, pero para su primer disco en solitario quería simplificar.
Cuatro segundos que cambiaron la batería
Durante buena parte de 'In the Air Tonight', Collins deja que una base de Roland CR-78, los acordes sombríos de un Prophet-5, bajo, guitarra procesada y voces construyan una atmósfera suspendida. La batería acústica no aparece como cabría esperar de una canción de rock. Se reserva.
Durante varios minutos el oyente aprende a vivir dentro de un espacio contenido y casi hipnótico. Y entonces la entrada de esa batería gigantesca se convierte en algo parecido a un acontecimiento narrativo. El efecto no depende únicamente de los golpes, sino de todo lo que ha ocurrido antes. Es ese estado de espera previo el que hace que los tambores parezcan más grandes de lo que son.
El propio Collins ha contado en distintas ocasiones que no se sentó a diseñar el gran fill de batería. En una entrevista recuperada por MusicRadar explicó que podría haber hecho otra cosa. De hecho, dijo que probablemente existiría otra toma en la que fuera completamente diferente.
Eso sí, su grandeza no está en que sea técnicamente difícil de tocar. Realmente no lo es. Lo extraordinario es dónde aparece, cómo está espaciado y, sobre todo, cómo suena. El productor Hugh Padgham descubrió el principio sonoro que acabaría definiendo la grabación mientras trabajaba con Collins en otro tema, 'Intruder', de Peter Gabriel.
El sonido que todo el mundo quería imitar
Un micrófono de comunicación de estudio, fuertemente comprimido y pasado por una puerta de ruido, produjo accidentalmente una batería de dimensiones descomunales que desaparecía de forma abrupta cuando el gate se cerraba. La combinación de compresión, el ambiente de una sala grande y el corte repentino del ruido creó una sensación que distaba mucho de la reverberación convencional. En 'In The Air Tonight' Padgham y Collins llevaron ese hallazgo un paso más allá. La ausencia de platos contribuyó decisivamente a amplificar el efecto que se conocería como 'gated reverb'.
Ese sonido se extendió con una velocidad extraordinaria durante los primeros años de la década de los 80. Ingenieros y productores comenzaron a buscar aquella batería enorme, compacta y espectacular que podía aparecer con una pegada gigantesca sin dejar detrás una cola interminable de reverberación. Padgham recuerda que recibía llamadas constantemente de músicos y productores que querían reproducir semejante prodigio de ingeniería.
La consecuencia fue que el sonido de Collins dejó de ser solamente suyo. Se transformó en uno de los dialectos oficiales del pop de los 80. No es que todas las baterías de la década utilizaran exactamente el mismo tratamiento, pero la industria aprendió a copiarlo, exagerarlo y convertirlo en un estándar. 'In The Air Tonight' abrió el camino a las baterías enormes, antinaturales, que se instalaron en el pop, el rock, el AOR y buena parte de la música de radio de la década.
Paradójicamente, ese sonido, tan asociado a los excesos de los 80 y por ello repudiado por buena parte de los artistas de los 90, es el que tienen en mente artistas actuales como The Weeknd, Tame Impala o Taylor Swift en muchas de sus producciones actuales.
Pero independientemente de las modas que vienen y van, el fill de 'In the Air Tonight' se ha convertido en un icono cultural incluso para personas que jamás han escuchado un álbum entero de Phil Collins. Se puede representar fácilmente en el aire como hacía Mike Tyson en 'Resacón en Las Vegas', es inmediatamente reconocible con los dos primeros golpes y sigue causando el mismo efecto dramático de la primera vez cuando se escucha el tema de principio a fin. Es lo más parecido a un riff de guitarra que se ha hecho con una batería. Y por eso sigue siendo tan grande.
