El Ecce Homo
Cecilia Giménez a sus 80 años se prestó voluntaria para restaurar una pintura de Jesucristo, cuando la obra volvió a ver la luz la anciana se convirtió en celebridad. Su trabajo fallido causó gran polémica en todo el mundo, a pesar de que ella aseguró en repetidas ocasiones que tenía permiso del párroco local para llevar a cabo la restauración.