'Cuesta de enero': del origen de la metáfora a sus causas económicas

Tras las fiestas navideñas, llenas de gastos y excesos, llega el mes de enero y toca apretarse el cinturón
Origen de la expresión “se armó la de San Quintín” ¿Qué batalla histórica inspiró esta frase tan popular?
MadridLa Navidad es una época de felicidad y celebración, esto hace que algunas personas hagan algunos excesos económicos, pensando en disfrutar del momento y dejando para el futuro los posibles problemas que esto pueda acarrear, como tener que ‘apretarse el cinturón’ en las semanas venideras. Esto hace que el principio del año sea temido por muchos, porque con él llega la conocida como ‘cuesta de enero’.
Esta frase hace referencia a las dificultades económicas que suelen tener que hacerse frente después de las Navidades, un periodo en el que se intenta recuperar la economía familiar después de haber gastado más de lo habitual con motivo de las fiestas. Esta es una frase que se escucha en todas partes, la hemos oído en la televisión, la empleamos en conversación con los amigos, pero ¿de dónde viene? ¿Cuál es su origen?
El origen de la expresión ‘cuesta de enero’
Ya solo el término cuesta pone de manifiesto que estamos hablando de un esfuerzo, también se entiende en el sentido más literal de la palabra, porque una cuesta es un desnivel que hay que sortear y, sobre todo cuando hay que subirlo, requiere que pongamos mucha voluntad por nuestra parte. En este caso, el término cuesta señala la lucha financiera de muchas personas, el empeño que tienen que poner para poder recuperarse económicamente tras un mes de excesos.
Hablamos de cuesta, pero también de enero porque este es un mes clave para esta expresión. Es el que siempre se utiliza, pues no tendría sentido hablar de la cuesta de marzo o la de agosto. Enero es especialmente duro económicamente por todo lo que venimos señalando hasta el momento, pero también por otros muchos detalles.
El comienzo del mes está asociado con el pago de varios gastos, servicios e impuestos, también suele ser el momento de pagar alquileres y facturas del hogar, es probable que tengamos que pagar algunas deudas acumuladas en la tarjeta de crédito. Muchas empresas y administraciones públicas regularizan precios, lo que supone un aumento que se nota directamente en el bolsillo del consumidor. Todo eso después de un mes en el que se gasta mucho más de lo habitual, incluso entre aquellas personas que tienen la fortuna de cobrar la paga extraordinaria.
Lo mejor para hacer frente a la cuesta de enero es estar preparado, una buena planificación puede ayudarnos a afrontar mejor este periodo tan complicado. Uno de los consejos habituales es priorizar gastos, también en el pago de deudas, intentando pagar antes aquellas con intereses más altos, intentando renegociar aquellas que pensemos que podemos negociar.
Otro tip muy efectivo es comprar de manera más inteligente, buscando las mejores ofertas, esperando a que los precios sean un poco más bajos o buscando ferias o encuentros donde los precios resulten más asequibles. Planificar es esencial y también lo es poner todas nuestras esperanzas en que no suceda ningún imprevisto que haga que tengamos que volver a planificarlo todo de nuevo. No es una tarea sencilla y no todo el mundo lo tiene fácil para recuperarse, al fin y al cabo, no se llama cuesta de enero por nada.

