El curioso origen de la palabra pupila que tiene que ver con las muñecas
Incluso quienes no comprenden del todo el funcionamiento de los ojos, saben que una parte se llama pupila
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MadridLos ojos son el espejo del alma, pero también son los que nos ayudan a ver todo lo que hay a nuestro alrededor, aunque en ocasiones necesitemos la ayuda de unas gafas graduadas para que sea de manera nítida. Mirando a los ojos de la otra persona será más sencillo intentar entender sus emociones, porque hay veces que hablan por sí mismos, no es sencillo ocultar nuestros sentimientos de la mirada.
Son indispensables para ver, pero también son unos grandes desconocidos. Salvo que se haya estudiado profundamente el tema es más que probable que desconozcamos cómo funcionan, por qué algunas personas pueden ver nítido y otras tienen problemas para ello y necesitan llevar gafas o lentillas. ¿Qué tiene que ver la luz con todo esto? ¿Qué parte es el iris y cuál la pupila?
Es la pupila la que centra nuestra atención en estas líneas y no por su labor a la hora de regular la cantidad de luz que permite entrar, abriéndose y cerrándose, y haciendo que podamos ver igual de bien tanto con un sol espléndido y luminoso como cuando está oscuro y tan solo podemos ver las siluetas de lo que nos rodea. Eso será un tema para otro día, porque lo que verdaderamente llama la atención es el motivo por el que la pupila lleva ese curioso nombre.
El curioso origen de la palabra pupila, relacionado con las muñecas
Sobre la pupila habló el experto en embriología Pablo Rubio durante el programa Serendipias de la SER. "La palabra pupila viene del diminutivo de pupa, que en latín significa muñeca", explicó sobre el origen de la palabra. "Cuando nos miramos en los ojos de otra persona, vemos una pequeña versión de nosotros mismos, como una muñequita. De ahí viene pupila".
El origen de la palabra pupila está relacionado con la idea de una muñeca en miniatura, “Es fascinante pensar que llevamos miles de años llamando muñeca a lo que vemos en el centro del ojo", reconocía el experto. "Porque ahí está nuestra versión más frágil y más íntima".
Esto es así desde hace mucho tiempo, de hecho, la explicación de que esa zona se llama así porque refleja una muñequita o una niña en miniatura es bastante antigua y se atribuye a Sócrates. Su explicación parece que fue aceptada de buen grado.
Aceptamos, porque lo vemos, que la superficie del ojo actúa como una especie de espejo, reflejando lo que mira y no solo haciendo que sea posible ver, aunque eso solo sea visible en la parte más oscura (la pupila está rodeada por el iris, que no solo es más clara, también suele ser menos uniforme, lo que hace más complicado ver un reflejo sobre él).
De nuevo encontramos una nueva conexión con el reflejo, porque resulta que no solo los ojos son el reflejo del alma, sino que también sirven para reflejar lo que uno ve. Ahora cabe presentarse si este es el motivo por el que de alguien muy querido se dice que ‘es la niña de mis ojos’ o esa es otra historia.
