De pueblo abandonado a colonia educativa: la reconversión de este pueblo aragonés que pide ayuda
Este pueblo quedó abandonado en los años 70, pero fue recuperado y restaurado durante los veinte años siguientes
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MadridUno de los miedos de las personas que viven en pueblos pequeños es que acaben olvidados y deshabitados, que quienes caminan por sus calles tengan que buscar otro sitio en el que vivir porque allí ya no es posible. Es algo muy triste, pero es mucho más frecuente de lo que pensamos y por eso en muchos lugares luchan fuertemente contra esta situación.
Cada uno emplea las herramientas que tiene, ofreciendo alquileres más baratos e incluso ayudas económicas para conseguir que nuevas familias quieran quedarse y crecer en estos rincones que se niegan a perder lo que un día fueron. Otra opción es encontrar una nueva manera de revitalizarlo, que es por la que apostaron en Búbal, un pueblo de Huesca que tras ser abandonado se reconvirtió en colonia educativa.
Búbal: de pueblo abandonado a colonia educativa
En los años 70, Búbal, un pueblo del Alto Gállego, quedó abandonado, lo que hizo de él uno de los candidatos a ser recuperado, cedido por el Ministerio de Fomento para desarrollar uno de los tres pueblos educativos de España. Un proyecto que contó con Búbal, pero también con Granadilla en Cáceres y Umbralejo en Guadalajara.
“Los primeros años de rehabilitación eran los propios chavales los que se subían a los andamios, algo que ahora no sería posible”, recuerda la coordinadora del proyecto, Ana Puzo, en El Periódico de Aragón, donde no solo recuperan esta historia, sino que también ponen atención sobre la situación actual del lugar, que durante las dos primeras décadas llevó a cabo una gran labor de recuperación y rehabilitación en sus casas y calles.
El deterioro de las instalaciones tras 40 años les hace temer sobre el futuro del proyecto y reclaman la implicación del Gobierno de Aragón. “Lógicamente, algunas cubiertas empiezan a tener goteras y tenemos problemas de calefacción en invierno”, señalan, a la vez que lamentan que esto pueda llevar de nuevo a que la zona quede deshabitada.
A lo largo de todos estos años y desde los años 80, Búbal se ha convertido en el lugar escogido para desarrollar un intenso programa de divulgación escolar del medio ambiente. No solo pretende enseñar la importancia del medio ambiente en la vida de las personas, también busca la recuperación cultural y física, así como la educación en diferentes sectores, tanto los relacionados con el medio ambiente, como aquellos relacionados con el respeto y la convivencia, incluso con la salud, tal y como recogen en el citado medio.
Durante el tiempo que reciben alumnos, buscan realizar actividades que les acerquen a la vida rural desde un punto de vista educativo. Los jóvenes además realizan tareas a las que no están acostumbrados. “Los días que pasan aquí son de desconexión digital total, al tiempo que hacen cosas que no ha hecho nunca, como coser un botón o trabajar en un huerto, para ellos es algo completamente revolucionario”, aclara. También limpian los gallineros o buscan leña.
Actividades que les gustaría poder realizar durante más tiempo, ampliando la oportunidad de descubrir más sobre la vida rural en primera persona, pero para eso les hace falta un presupuesto que no tienen y por el que solicitan un poco de ayuda por parte de las autoridades.
