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Los pelos blancos no se pueden arrancar porque salen más: la ciencia aclara uno de los consejos más repetidos

Quitar una cana no multiplica los pelos blancos
Quitar una cana no multiplica los pelos blancos. Freepik
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MadridHay una frase que ha pasado de generación en generación sin saber muy bien de donde surgió: “no te arranques una cana, que te saldrán siete”. Esta advertencia suele surgir cuando alguien descubre su primer pelo blanco, sintiendo la tentación de arrancarlo.

La escena es muy común porque las canas tienen una carga simbólica muy grande. Para algunos pueden ser una señal de madurez, pero para otras es el primer aviso visible del paso del tiempo. Aquí es donde aparece el mito: si se arranca un pelo blanco, vendrán más. Pero la ciencia no piensa lo mismo: arrancar una cana no va a hacer que salgan más canas alrededor.

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Lo que sí puede pasar es algo diferente. Si se arrancan de forma repetida, se puede irritar o dañar el folículo piloso, la pequeña estructura de la piel desde la que nace cada cabello. El problema ya no sería que no salgan más canas, sino que, con el tiempo, podría crecer peor el pelo en esa zona o incluso favorecerse cierto adelgazamiento capilar.

¿Por qué salen canas?

Para entender por qué una cana no contagia a las demás, primero hay que saber cómo se forma el color del pelo. El cabello obtiene su tono gracias a la melanina, el mismo pigmento que participa en el color de la piel y los ojos. Esta melanina la producen unas células llamadas melanocitos, situadas en el folículo piloso.

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Cuando el pelo crece, esas células aportan pigmento a la fibra capilar. Si producen mucha melanina, el cabello será más oscuro. Si producen menos, el pelo irá perdiendo intensidad. Cuando la producción de melanina se reduce mucho o desaparece, el cabello sale gris, plateado o blanco.

Con la edad, los melanocitos van perdiendo actividad. Es un proceso biológico normal, muy influido por la genética.Por eso hay personas que empiezan a tener canas muy jóvenes mientras que otras apenas las notan hasta mucho más tarde.

Cada pelo tiene su propio folículo

La clave para desmontar este mito está en una simple idea: cada pelo tiene su propio folículo. Si se arranca una cana, solo afecta a ese folículo, no a los que están a su alrededor. Un pelo blanco no manda una señal a sus vecinos para que también se vuelvan blancos y tampoco libera ningún tipo de sustancia que pueda cambiar el color de los cabellos cercanos.

Por eso, cuando alguien arranca una cana y semanas después ve varias más, lo más probable es que esas canas ya estuvieran en camino. El proceso de pérdida de pigmento no ocurre de un día para otro ni tampoco depende de un gesto puntual con las pinzas. A medida que más folículos dejan de producir melanina con normalidad, aparecen más pelos blancos.

Qué pasa cuando arrancas una cana

Arrancar una cana elimina el pelo visible, pero no reinicia el folículo ni le devuelve el color. Si ese folículo ya estaba produciendo un pelo blanco por falta de pigmento, lo más probable es que el nuevo cabello que crezca después también sea blanco. Es decir, arrancarla no multiplica las canas, pero tampoco va a solucionar el problema, solo va a retrasar unas semanas la aparición visible de ese mismo pelo. Cuando vuelva a crecer, puede notarse incluso más porque va a ser corto, rígido y sobresaldrá entre el resto del cabello.

Además, arrancar pelos por costumbre no es algo inocuo. Un tirón aislado no tiene consecuencias, pero hacerlo de manera repetida puede irritar la piel, inflamar el folículo o debilitarlo. El daño mecánico repetido puede contribuir a que el pelo crezca más fino o a que deje de crecer correctamente.

El verdadero riesgo no son más canas, sino menos pelo

El mito dice que arrancar una cana hace que salgan siete más, pero el riesgo real es todo lo contrario. Si se castiga una y otra vez el mismo folículo, puede dañarse. Y un folículo dañado no produce más cabello.

Esto no quiere decir que quitar una cana de vez en cuanto pueda provocar calvicie, pero sí que conviene evitar convertirlo en un hábito, sobre todo si se arrancan muchos pelos o si se hace siempre en la misma zona. El cuero cabelludo es resistente, pero no está diseñado para soportar tirones repetidos como parte de la rutina.

¿Por qué el mito se sigue repitiendo?

Este mito sobrevive porque parece confirmar lo que vemos. Al principio aparece una cana aislada. Luego otra. Después varias. Como muchas personas se suelen arrancar las primeras, es fácil pensar que ese gesto fue lo que provocó el aumento.

Pero el encanecimiento no suele empezar de golpe. Es progresivo. Primero se detectan unos pocos pelos blancos y, con el paso del tiempo, aparecen más porque más folículos van perdiendo pigmento. Esto puede coincidir con el hábito de arrancarlas, pero no está causada por ello.