Una chuleta de cordero, al espacio

La historia de una chuleta de cordero muy viajera comienza hace cinco meses en un restaurante del Reino Unido. El favorito de un grupo de cuatro amigos con una idea: Formar parte de las fotografías que cuelgan en el local. Para conseguirlo mandaron una chuleta de cordero al espacio atada a un globo de helio. La chuleta en cuestión llevaba un GPS, no obstante, pronto pierden el contacto. El salto a la fama de estos cuatro amigos llega cuando un granjero localizó la chuleta de vuelta en la tierra y se puso en contacto con ellos. Así lograron su objetivo: convertirla en la primera chuleta astronauta y colgarla, ahora en foto, de la pared de su restaurante favorito.