AVENTURA

Antonio de la Rosa cruzará el Paso del Noroeste en tabla de paddle surf: "En el Polo Sur perdí 16 kilos en un mes"

De la Rosa rema sobre su tabla de surf con un enorme bloque de hielo de fondo. Posovisual
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De profesión, aventurero. Antonio de la Rosa, nacido en Íscar hace 57años, lleva décadas en busca del más difícil todavía. Sea en el rincón del mundo que sea, él encuentra un récord que batir, una ruta que jamás ha hecho nadie, un desafío con el que llevar su cuerpo al límite. Algunas de estas aventuras las narra en el libro que acaba de publicar, 'Soy Agua' (Desnivel). Las que están por venir, ya se verá.

Ahora tiene entre ceja y ceja el Paso del Noroeste, o lo que es lo mismo, conectar el Atlántico con el Pacífico a través del archipiélago ártico de Canadá. Dicho así ya suena complicado. Pero si le añadimos que lo va a hacer en solitario, sin asistencia y remando sobre una tabla de paddle surf, le añadimos algo que sitúa esta aventura a un pasito de la locura.

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Admusen, el primero que logró completar esta ruta (1906) tardó tres años en hacerlo. Antonio pretende hacerlo en menos de tres meses. Básicamente, porque no tiene más tiempo. Es el margen desde que se abre la banquisa hasta que se vuelve a cerrar entre los meses de julio y septiembre. Él no tiene la más mínima duda de que lo va a conseguir. Nosotros tampoco.

¿Cómo comenzaste a dar vueltas a la idea de cruzar el Paso del Noroeste en paddle surf? Entiendo la parte de concienciar sobre el cambio climático y que todo el mundo vea cómo se está derritiendo el planeta, pero… ¿no había algo un poco más consistente que una tabla de paddle surf?

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No, es que lo más consistente es el paddle surf. Analizando el lugar al que voy a ir y las condiciones que me voy a encontrar, he decidido llevar la mejor embarcación que podía llevar. Al final voy a un sitio en el que necesito una embarcación pequeña.

Históricamente, el primero que consiguió cruzarlo lo hizo con una embarcación pequeña, mientras que hace dos siglos otros intentaron ir con barcos más grandes y se quedaron bloqueados. Todo depende de la apertura de la banquisa. 

¿Cuándo se abre? O, al menos, ¿cuándo crees que se abrirá?

A ver qué pasa este año, porque ha hecho más frío que otros inviernos. El caso de Nueva York, por ejemplo, que se congeló hace quince días. Vamos a ver si eso no perjudica la apertura de la banquisa este año.

Está muy claro que hay cambio climático, pero también vienen inviernos como este, que son más complicados. Lo más normal es que en julio se abra la banquisa y me permita una vía suficientemente ancha para poder navegar a remo por el Paso del Noroeste.

Insistimos, en paddle surf… ¿Qué ventajas tiene?

Sí, en paddle surf. He hecho varias expediciones en paddle surf y considero que es una disciplina prácticamente igual de válida que un kayak para este tipo de aventuras, y además tiene varias ventajas. Tiene dos inconvenientes, pero varias ventajas.

La ventaja principal es que vas de pie. Tu ángulo de visión es mucho más alto y, cuando tienes que ir buscando un paso entre bloques de hielo grandes, es mucho mejor ir de pie porque tienes mucha mejor visión de lo que te vas a encontrar, de si hay otros huecos en la banquisa para apartarte, etcétera.

Y luego, a nivel de seguridad, si tienes muy malas condiciones, en un kayak te caes y hasta que te vuelves a subir, te metes dentro y consigues sacar el agua, es complicado. Yo vengo de ese mundo. En una tabla de paddle surf te caes y en veinte segundos te subes y ya estás otra vez de pie o de rodillas si hay muchas olas. Por ese lado es mucho más práctico.

¿Y los contras?

Lógicamente, en contra tiene que, en algunas condiciones, no navega tan bien como un kayak y, sobre todo, el viento afecta más. En una tabla de paddle surf tu cuerpo hace de vela y los vientos laterales te desvían mucho más de la trayectoria.

Por eso he fabricado un prototipo especial de paddle surf con una empresa que se llama Sunova, en Tailandia. Se dedican a hacer tablas de surf y paddle surf desde hace muchos años. Hacen tablas muy ligeras y son los únicos que hacen tablas que se dividen en dos piezas.

¿Por qué necesitas que se divida?

El hecho de que se divida en dos partes es clave para la logística. Llevar una embarcación de cinco metros hasta una aldea inuit en el norte de Canadá sería muy costoso. De esta manera puedo llevar dos bultos de dos metros y medio como equipaje y es mucho más sencillo.

Esta tabla es un prototipo. La hemos fabricado un poco más grande de lo normal: las habituales son de 4,30 metros y esta, como te digo, tiene cinco metros de largo, lo que me permite llevar más volumen de peso. Necesitaré transportar entre 80 y 100 kilos.

Además, hemos incorporado dos novedades. Una es una quilla central, como las tablas de windsurf de iniciación, que me permite navegar con vientos laterales sin que la tabla se gire. Mantengo el rumbo.

Y luego lleva un timón trasero, como el de un kayak, que me permite dirigir la embarcación. Creo que he elegido una buena embarcación. Es pequeña, pero es la única manera de poder navegar en esas aguas y pasar por el Paso del Noroeste.

Y además se puede convertir en trineo si necesitabas avanzar sobre el hielo.

Efectivamente. Hemos reforzado todo el casco con carbono y Kevlar, el material que se usa en los chalecos antibalas, porque la fábrica trabaja con materiales muy ligeros: espuma interior y madera de paulownia, que es resistente y ligera, pero no demasiado dura.

Lleva enganches en la proa y en la popa. Como se divide en dos piezas, en un momento dado puedo arrastrar dos trineos de dos metros y medio cada uno, con el equipaje encima. Si el año viene complicado, tal vez tenga que arrastrar la tabla con todo el equipaje por encima de la banquisa en la primera parte. Espero que no sea mucho, porque eso me ralentizaría bastante.

Si el año viene complicado, tal vez tenga que arrastrar la tabla con todo el equipaje por encima de la banquisa en la primera parte

¿Cuántos kilómetros calculas que recorrerás?

Unos 3.000. El Paso del Noroeste auténtico empieza en el mar de Baffin, entre la costa oeste de Groenlandia y la costa este de Canadá, y termina en el mar de Beaufort. Esa distancia son aproximadamente 3.000 kilómetros.

Se puede hacer un paso más corto, de unos 2.000, pero quiero hacerlo puro. Las cifras de 4.000 incluyen la prolongación hasta Alaska y el estrecho de Bering. Pero yo quiero hacer específicamente el Paso del Noroeste.

Con una media de 50 kilómetros al día, más los días que no pueda remar, voy a estar mínimo dos meses y medio. Es el tiempo límite, porque en septiembre la banquisa empieza otra vez a solidificarse.

¿Cuánto te condiciona cómo se abra la banquisa?

Me condiciona completamente. Lo lógico es que se abra por donde suele abrirse, que es la parte más cercana a la orilla, porque la tierra se calienta antes y empieza a derretir. Además, hay unas corrientes centrales algo más cálidas.

Pero puede abrirse por cualquier lado y puede tardar más este año, sobre todo en la primera parte, que es donde empiezo. Empiezo en la isla de Bylot, en el estrecho de Lancaster, que es la primera entrada desde el mar de Baffin al Paso del Noroeste.

Luego, a partir del estrecho de Victoria, ya en agosto, encontraré hielo flotante, pero no banquisa continua. El problema será sobre todo los primeros quince o veinte días.

¿Harás alguna parada? Dos meses y medio remando…

Sí, tengo previsto un punto de parada intermedio en Cambridge Bay. Es el pueblo más grande que hay en el trayecto. Solo pasaré por dos sitios habitados. Hay otros poblados, pero están muy al fondo de bahías, a cien kilómetros.

Solo pasaré por dos sitios habitados. Hay otros poblados, pero están muy al fondo de bahías, a cien kilómetros

Me gustaría pasar por Gjoa Haven, donde estuvo más de dos años Roald Amundsen en su travesía histórica. Pero es un desvío de 200 kilómetros. Solo iría si tengo algún problema.

En Cambridge Bay tengo que parar a reponer comida porque si saliera con provisiones para dos meses y medio, tendría que llevar unos 80 kilos solo de comida. Saldré con 40 o 50 y mandaré el resto previamente con ayuda de la Embajada de España en Canadá.

¿Qué es lo que más te quita el sueño ahora?

Más que quitarme el sueño, me preocupa organizar bien la logística. En la tabla confío mucho porque he estado en todo el proceso de fabricación y la he probado en Tailandia.

Me preocupa la alimentación. Estoy intentando que un patrocinador español de comida liofilizada pueda enviar el producto por carga a Canadá. En una expedición así hay que llevar buena comida. Necesitaré mínimo 4.000 calorías, pero lo normal será 5.000 o más. Remaré entre 10 y 12 horas diarias. Puedo estar gastando 7.000 u 8.000 calorías al día.

En el Polo Sur llegué a consumir 10.000 o 12.000 calorías diarias y solo ingería 4.000. Perdí 16 kilos en poco más de un mes así que ahora, antes de salir, intentaré coger 5 o 6 kilos de más como reserva. Es una sobrecarga brutal de calorías antes de partir, pero es lo que hacemos los expedicionarios.

Necesitaré mínimo 4.000 calorías, pero lo normal será 5.000 o más. Remaré entre 10 y 12 horas diarias. Puedo estar gastando 7.000 u 8.000 calorías al día

Y hablando de quitar el sueño, ¿cómo vas a dormir?

Intentaré dormir en la costa siempre que pueda. Si no, sobre la banquisa o incluso sobre la tabla con una tienda especial inflable que se monta encima.

Si tengo viento favorable en medio de una bahía, quizá prefiera avanzar mientras duermo.

En tierra montaré un perímetro de seguridad por los osos polares. Llevo un rifle con licencia solo para defensa. Ojalá no tenga que usarlo. Además, llevo un sistema de alarma con bengalas y dispositivos acústicos alrededor de la tienda. Los osos polares no comen personas, pero…

En tierra montaré un perímetro de seguridad por los osos polares. Llevo un rifle con licencia solo para defensa. Ojalá no tenga que usarlo

¿Y qué me dices de las temperaturas? ¿No te preocupan?

La verdad es que no, aunque prefiero el frío extremo seco que lo que me voy a encontrar, que no es tan extremo pero es húmedo. Aquí espero temperaturas entre 5 y 10 grados sobre cero en julio, rondando los 0 grados en agosto y septiembre, y quizá -5 al final. 

El Ártico es muy húmedo y el frío húmedo es más duro que el frío seco de la Antártida. 

Vas solo por elección propia.

Sí. Durante muchos años fui deportista de equipo, incluso capitán del equipo Red Bull en carreras de aventura. Pero ahora me apetece hacer mis propias aventuras en solitario. No depender de nadie, tomar mis decisiones y asumirlas. No quiero ser una carga para nadie ni que nadie sea una carga para mí.

¿Cómo te gustaría que se recordara este reto?

Como otro bonito viaje mío, pero también como una señal. Si hoy alguien puede cruzar el Paso del Noroeste en solitario en paddle surf, cuando hace menos de 200 años morían expediciones enteras atrapadas en el hielo, es que algo ha cambiado en el planeta.

Se ve en los glaciares de Groenlandia y en los del Pirineo. Hace 80 o 100 años había hielo permanente donde hoy ya no lo hay. Es una llamada de atención.

Antes de acabar, una curiosidad: ¿Te preocupa la situación política en Groenlandia? No vas a ir muy lejos de allí…

No especialmente. Groenlandia pertenece a Dinamarca, pero yo voy por Canadá. Canadá es una potencia fuerte y no creo que eso afecte a la travesía.

El Paso del Noroeste es geopolíticamente interesante, pero solo está abierto uno o dos meses al año. Mientras eso sea así, su valor comercial es limitado. Quizá dentro de cien años no haya hielo, pero hoy sigue siendo un paso muy condicionado.