Cáncer

Muere Gustavo Oliva, jugador de pádel, tras un cáncer de colón con metástasis: "Mi única tristeza es que no llegaré a ser abuelo"

Gustavo Oliva
Gustavo Oliva. RRSS
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BarcelonaGustavo Oliva, extraordinario jugador y entrenador de pádel, ha muerto a los 58 años por el cáncer colorrectal con metástasis que padecía, y solo unos días después de que se despidiese personalmente, estando ya muy “débil” y en cuidados paliativos.

“Se ha ido una gran persona, un gran amigo, y un gran profesional. Sin duda le echaremos mucho de menos. Gus era todo alegría y simpatía”, señalaba ayer, lunes 19 de octubre, tras confirmarse su muerte, el famoso extenista español Álex Corretja, uno de los primeros en pronunciarse y recordarle.

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Este martes, desde las 12h, en la Funeraria de Terrassa, se abre su velatorio, siendo mañana la ceremonia de despedida en la Catedral del Sant Esperit de Terrassa, donde residía con su familia.

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El mensaje de despedida de Gustavo Oliva

Fue el pasado 7 de octubre cuando el jugador de pádel, en un duro mensaje, explicó que su enfermedad se encontraba ya en una fase irreversible: “Mi vida en la Tierra llega a su fin en breve y mientras pueda, quería compartir un par de reflexiones”, escribía en Instagram, donde se mostraba agradecido a todos sus seres queridos y enormemente orgulloso de su familia.

“Irte con 58 años en nuestros tiempos y nuestro entorno es pronto. Pero, a lo largo de los años, he aprendido a ver la vida con perspectiva, y eso me hace ver lo afortunado que soy de haber vivido una vida muy completa y feliz, y me ayuda a marchar con una paz y tranquilidad que ni yo nunca me hubiera imaginado”, señalaba en las primeras líneas del texto, en el que además de despedirse agradecido, recuerda a todo el mundo la importancia de seguir las revisiones médicas y los análisis de prevención.

“De los millones de años que existe la humanidad, hasta hace apenas 200 años la esperanza de vida no alcanzaba la mía, y el bienestar que tenemos hoy en el primer mundo no lo tenía ni el más rico de la época. Incluso hoy en día, muchísima población mundial del tercer mundo no tiene la esperanza de vida que he tenido yo”.

“Solo puedo dar las gracias a mi entorno. Mi familia me quiere muchísimo y me he intentado rodear de unas amistades de la cual me siento muy afortunado. He aprendido a tener relación con quien estás a gusto, te quiere, y te hace sentir tal cual como eres. Por eso me siento tan feliz y afortunado. Muchísimas gracias familia, muchísimas gracias, amigos”, escribe, antes de ahondar en detalles sobre su enfermedad.

“Por si ayuda nunca a alguien, quisiera recordar la importancia de las revisiones médicas y de la prevención. También he tenido la suerte de tener una vida llena de salud, sin ningún contratiempo importante y pudiendo disfrutar al máximo en cada momento. Quizás por ello y exceso de confianza no seguí unas normas básicas de prevención, y cuando empecé a notar los primeros síntomas, ya tenía un enorme cáncer colorrectal con metástasis en hígado, bazo y numerosos ganglios. Siguiendo la prevención aconsejada, seguro que se hubiera detectado a tiempo”, finalizaba en su mensaje, despidiéndose con un: “Hasta siempre familia. Hasta siempre amigos.

El único pesar de Gustavo Oliva y su mensaje de agradecimiento a los médicos

En la misma línea, hace tan solo cinco días, Gustavo Oliva había concedido también una entrevista a La Vanguardia en la que desde el área de cuidados paliativos del hospital Pere Virgili de Barcelona hablaba también de lo agradecido que le estaba a su familia, sus amigos y los médicos, confesando que lo que verdaderamente le entristecía era no poder conocer a sus nietos.

“En este tiempo, he asumido que me han regalado más vida. Los médicos jamás me dieron una esperanza de vida de tres años. […] Ahora mismo, mi única tristeza es el ver que no llegaré a ser abuelo. Pero mire, los médicos no me daban tres años de vida, y sin embargo he llegado hasta aquí”, señalaba.

En la entrevista, además, dejó un deseo expreso: “Por favor, subraye el excelentísimo trato que he recibido en todo momento desde todo el personal sanitario del Hospital de Terrassa, de la Vall d’Hebron y del Parc Sanitari Pere Virgili”.