Pedro Ros, consultor de economía silver: "Es uno de los mercados más dinámicos y menos comprendidos del momento"
“Si las empresas empiezan a ver a los mayores de 50 como un activo estratégico y no como un problema de costes, el desempleo en este grupo puede reducirse de forma significativa.
“La biofarmacéutica, las actividades recreativas y de bienestar y la IA como infraestructura en la dependencia son las tendencias mundiales en 2026”
Pedro Ros ha vivido los cambios en el mercado silver en sus carnes. Se ha reinventado y desde una gran corporación donde lideraba un equipo directivo de alto nivel ha pasado a trabajar con un equipo de tres personas como analista en Silvereconomy. Se ha especializado en economía silver, y nos da las claves de hacia donde se dirige un mercado que considera “de los más dinámicos y menos comprendidos del momento”.
¿Por qué crees que la consultoría en economía senior es una buena opción profesional?
La economía senior está creciendo a gran velocidad y, sin embargo, todavía hay pocos datos fiables y pocas consultoras especializadas en este ámbito. Nosotros ayudamos a las empresas a comprender un mercado que no pueden ignorar si quieren formar parte de este boom económico. La población de más de 60 supera ya los 1.200 millones de personas en el mundo, crece tres veces más rápido que el resto y concentra alrededor de una cuarta parte del consumo mundial, lo que convierte a la silver economy en una oportunidad profesional y empresarial extraordinaria para quienes aporten datos y enfoque estratégico.
Usted señala 3 tendencias mundiales para 2026. Una es la prolongación de los años de vida saludable. ¿Deporte, alimentación y senolíticos?
La prolongación de los años de vida saludable se traduce ya en tres grandes áreas de mercado. Por un lado, la biofarmacéutica y las terapias anti‑envejecimiento concentran más de 140.000 millones de dólares de gasto global por parte de personas de más de 60 años, con un giro hacia terapias que buscan mantener funcionalidad y retrasar enfermedades asociadas a la edad.
En paralelo, las actividades recreativas y de bienestar, un mercado de un tamaño parecido al anterior, y la nutrición y suplementos orientados a mayores (un segmento global en el entorno de los 230.000 millones de dólares), conforman un ecosistema donde deporte, alimentación y nuevas terapias se combinan para sostener más años de vida con calidad, no solo más años de vida.
Otra tendencia que apunta es la IA como infraestructura de la independencia. ¿A qué se refiere?
La IA se está convirtiendo en una infraestructura básica para mantener la independencia de las personas mayores. Ya permite personalizar el cuidado aprendiendo los patrones normales de movimiento, sueño, frecuencia cardíaca y rutinas de cada persona, para detectar cambios específicos en su caso en lugar de aplicar umbrales genéricos.
Esto significa que una persona mayor puede vivir más tiempo en su casa con seguridad, porque la tecnología monitoriza de forma discreta, detecta anomalías antes de que se conviertan en crisis y activa apoyos cuando son necesarios. En la práctica, es el puente entre la autonomía y la seguridad en la vida cotidiana.
