Por qué la situación parece ser más vulnerable en jóvenes menores de 30 años: los motivos personales y económicos
Las cifras reflejan que la posibilidad de ser pobre se multiplica por 10 en jóvenes menores de 30 años
María Rosario, de 53 años y en situación de pobreza: "Mi hija me dice que le compre algo y es que no puedo"
Los datos muestran que la situación de España no mejora pese a que los más jóvenes siguen reivindicando la poca posibilidad que tienen de progresar y sobre todo de formar una familia. Las cifras reflejan que en menores de 30 años, las posibilidades de ser pobres se multiplican por 10.
La línea que marca la pobreza o carencia de material severa afecta al 17% de las personas menores de 30 años, pero si se avanza en la edad, entre los 30 y 44 años, la línea va bajando, llegando a reducirse en siete puntos hasta el 10, 6%. Además, a partir de ahí, de los 45 años hacia delante, este porcentaje cae al 8,5%.
Pero no todas las situaciones familiares son las mismas porque si hablamos de hogares monoparentales, las dificultades aumentan aún más, porque hay que contar con un solo sueldo, estrecheces económico, para mantener a "cuatro hijos y el primero hace más de una década: "Se va llevando como se puede, recortes de un lado, no vamos de vacaciones, obviamente", explica la madre de una familia numerosa en tiempos que no son nada fáciles.
Las circunstancias personales y la difícil situación económica
La llegada de los hijos castiga las cuentas domésticas y los datos han reflejado que cuanto más jóvenes son los padres, más problemas económicos: "No tengo piso. No tengo trabajo estable, estamos pues viviendo de alquiler", dice otra de ellas
Inicios complicados para María, con 26 años tuvieron el primero y al poco tiempo tuvo a su segundo hijo, algo que le hizo cambiar su vida y poder ajustar los gastos lo máximo posible. Las cifras dicen que los padres primerizos entre 20 y 30 años, las probabilidades de pobreza infantil se disparan porque "ya empiezas a gastar desde el momento que sabes que vas a ser padre o madre".
Los de ahora, son progenitores con menor nivel educativo, menos recursos económicos, falta de ahorro y mayor inestabilidad, pero no solo las condiciones personales afectan, sino la situación de la vivienda y los altos precios hacen que cada vez sea más difícil poder crear una familia.