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Cómo introducir a tus hijos en las cuentas bancarias y tarjetas para niños sin que sea una puerta al consumismo

Educación financiera para niños, ¿es importante?
Educación financiera para niños, ¿es importante?. Telecinco.es
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En plena era digital, son muchos los bancos que ofrecen a sus clientes la posibilidad de contratar cuentas infantiles o tarjetas para menores. Pero el hecho de que un niño pueda tener su propia cuenta o tarjeta no debe convertirse en un camino directo hacia el consumismo. Si no se hace con criterio, se trata de una decisión que podría generar expectativas inapropiadas y hábitos de gasto prematuros.

Qué ofrecen las cuentas infantiles (y qué riesgos suponen)

En España ya es habitual que haya bancos ofertando productos exclusivos para niños y adolescentes. Por ejemplo, BBVA ofrece su Cuenta Online para Menores para jóvenes de 0 a 17 años, sin comisiones de administración ni mantenimiento, y permite que, a partir de los 12 años, tengan Bizum y una tarjeta Aqua Débito sin costes de emisión ni mantenimiento. 

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CaixaBank también tiene la opción imaginTeens, que permite a los adolescentes usar una tarjeta de débito sin comisiones, gestionar límites desde la app y recibir alertas en tiempo real de sus movimientos monetarios. El Banco Santander ofrece la Cuenta Mini para jóvenes entre 0 y 17 años, sin comisiones, con tarjeta prepago gratuita asociada y recargable desde los padres.

Estas cuentas suponen una serie de ventajas: familiarizan al niño con conceptos de dinero real, permiten supervisión parental, control de movimientos y enseñanza progresiva del ahorro, sin empezar por un endeudamiento. Pero también conllevan riesgos de que el joven vea la tarjeta como una extensión del “poder de compra” sin reflexión.

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Cómo evitar que sean una vía al consumismo

  • Establece propósitos claros de uso: no permitas que la cuenta o tarjeta sea una herramienta sin límites. Define desde el primer momento qué pueden pagar (material escolar, transporte, ocio limitado) y qué queda fuera (caprichos costosos, compras no esenciales).
  • Control parental activo: el sistema de muchas cuentas infantiles permite activar límites diarios, recibir notificaciones en tiempo real y supervisar cada movimiento. La tarjeta Aqua Débito para menores de BBVA, por ejemplo, permite que los padres revisen los gastos del menor mediante la aplicación, con alertas y controles.
  • Introduce la reflexión al gasto: antes de cada compra, invita a que los niños realicen un pequeño cuestionario mental: ¿lo necesito? ¿vale la pena? ¿puedo ahorrar para conseguir algo mejor? Enseña el concepto del “coste de oportunidad”: gastar ahora puede implicar no poder ahorrar algo más valioso después.
  • Vincula la tarjeta a objetivos de ahorro: cada cierto porcentaje del dinero que reciba puede ir automáticamente a una subcuenta de ahorro o “meta” futura, algo que facilitan algunas cuentas infantiles como la Cuenta Online para Menores de BBVA cuando acaben el mes. 
  • Usa herramientas fintech seguras: Hay opciones interesantes con control parental: por ejemplo Pixpay, una tarjeta prepago para niños con app: los padres pueden ver los movimientos, establecer límites y recargar el saldo con facilidad. 

De esta forma, dar a tus hijos acceso a cuentas bancarias y tarjetas puede ser una herramienta educativa valiosa si se hace con responsabilidad. No se trata solo de darles dinero, sino de acompañarlos para que descubran que gestionar finanzas, por lo que es algo que requiere criterio, disciplina y reflexión.