SOS del olivar: piden precios justos y el fin de la especulación de las distribuidoras
Los olivareros protestan porque no cubren los costes de producción
Denuncian la especulación de las grandes distribuidoras alimentarias
Los agricultores denuncian pérdidas de 1.500 millones de euros anuales
MadridMiles de agricultores han tomado las calles de Sevilla para reclamar precios dignos para el sector. La manifestación, convocada por los sindicatos COAG y UPA ha contado con el apoyo de UGT y CC.OO. pero no ha podido enarbolar la bandera de la unidad. Ni ASAJA ni las cooperativas de productores se han sumado a la espera de un acuerdo político en el marco de la Mesa de Interlocución Agraria.
Los olivareros se quejan de que el sector está en manos de siete grandes distribuidoras que se encargan de fijar los precios y exigen que los especuladores dejen de intervenir los precios. España es el mayor productor de aceituna de la Unión Europea y también dónde se paga a menor precio.
1.500 M€ en pérdidas
El kilo de aceite se paga a apenas dos euros en origen y, según los convocantes, los costes de producción son de 2,7 euros por kilo. Por eso, el campo andaluz sufre pérdidas mil millonarias que, según los sindicatos agrarios podrían suponer el fin del olivar tradicional "y luego el consumidor lo paga a tres o cuatro euros en España y a más de cinco euros en Italia, aquí lo que hay es una maniobra especulativa" denuncia Miguel López, del sindicato COAG.
"Mucho sacrificio, poco beneficio"
Es una de las consignas que gritaban los manifestantes. Y tiene su motivo. En España se produce la mitad de aceite de oliva del mundo y casi la cuarta parte de las aceitunas de mesa. Y también se pagan los precios más bajos en origen. Los agricultores denuncian que el aceite se utiliza como producto reclamo en las grandes cadenas de distribución alimentaria, con precios por debajo de los costes de producción en lo que se denomina "venta a pérdidas". En el caso del olivar tradicional, el más numeroso en España, con explotaciones familiares de pequeño y mediano tamaño, no se puede plantar cara a las empresas que dominan la industria y que tienen gran capacidad para presionar a los productores. Para Miguel Cobos, secretario general de UPA Andalucía, "lo que hay es una maniobra especulativa en Andalucía y en España. Están los especuladores, los intermediarios, aprovechándose de la atomización del sector, porque somos muchos y nos hacemos la competencia entre nosotros". De la aceituna dependen 300.000 familias en España.