Pensiones

Así es el sistema de pensiones que obliga a los ciudadanos a ahorrar para la jubilación, vivienda y salud

El CPF de Singapur es una hucha de pensiones con tres pilares. Freepik
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No todos los sistemas de pensiones del mundo son iguales. Ni siquiera en nuestro entorno la jubilación se trata de forma idéntica. Sin embargo, cuanto más nos alejamos de nuestro país, más diferencias podemos encontrar en la forma de gestionar los ingresos para la jubilación. Vamos a explorar más sobre el peculiar sistema de pensiones de Singapur y por qué se ha convertido en uno de los mejores a nivel mundial, ocupando una de las posiciones del Top 5.

Pensión con tres pilares

El sistema de pensiones de Singapur está gestionado a través del Fondo Central de Previsión (Central Provident Fund o CPF). Este permite que todos los ciudadanos y residentes permanentes estén cubiertos por el CPF, un sistema que permite usar los fondos para vivienda y servicios médicos y ahorrar para la jubilación al mismo tiempo. De esta forma, se trata de cubrir las tres necesidades básicas en la jubilación.

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A grandes rasgos, el sistema funciona de la siguiente manera: mientras un ciudadano singapurense está en edad activa, mientras trabaja y hace aportaciones al CPF, mediante aportaciones a tres cuentas: la Cuenta Ordinaria (OA), Cuenta MediSave (MA) y Cuenta Especial (SA). A los 55 años, se crea una Cuenta de Jubilación (RA, retirement account) y la SA se cierra.

Las aportaciones al CPF varían dependiendo de la edad de los contribuyentes, variando desde el 12,5% y el 37% del salario mensual. Aquellos con 55 años o menos verán que un 37% de su salario mensual se destina a engordar las cuentas del CPF, mediante un 17% por parte del empleador y un 20% por parte del empleado. Cuando hablamos de más de 70 años, apena es un 12,5% (7.5 del empleador más el 5% del empleado). Esta combinación de aportaciones de empleador y empleado es clave para la sostenibilidad del sistema.

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Cuanto más mayor sea un empleado, menos dinero se invierte en OA y SA, y más dinero se invierte en la cuenta de MediSave, ya que la necesidad de atención sanitaria probablemente aumentará considerablemente. Cuando se llega a los 55 años y se crea la RA, se transfieren a dicha cuenta los ahorros de la OA y la SA hast que se alcanza una cantidad llamada ‘Suma Completa de Jubilación’, que formará parte de una serie de pagos mensuales para que se pueda mantener un nivel de vida básico, recibiendo estos ingresos hasta que se agote el saldo de tu cuenta de jubilación. Desde 2009, ante la subida de la esperanza de vida y que se agotaba la primera opción, se implementó el ‘Programa de Ingresos Vitalicios para Personas Mayores del CPF’ (más conocido como CPF Life), que ofrece pagos mensuales hasta el fin de los días.

Las contribuciones al CPF también pueden utilizarse para vivienda. Concretamente, los ciudadanos o residentes permanentes pueden usar sus ahorros de la Cuenta Ordinaria (OA) del CPF para comprar un piso nuevo o de reventa del Plan de Vivienda Pública, para comprar o construir propiedades residenciales privadas en Singapur (tanto para ocupación como inversión) o para aportaciones al llamado Plan de Protección del Hogar, un seguro que reduce la hipoteca y protege a las familias en caso de eventualidades como fallecimiento, enfermedad terminal o incapacidad permanente total.

Uno de los 5 mejores sistemas de pensiones a nivel mundial

Las características anteriormente mencionadas han sido valoradas a nivel internacional para conceder el más alto rango de calificación de un sistema de pensiones. Concretamente, cuenta desde el año 2025 con la categoría ‘A’ en el Índice Global de Pensiones del Mercer CFA Institute 2025, siendo el primero de la región de Asia-Pacífico en conseguirlo y culminando una carrera de fondo, pues cuando la consultora estadounidense publicó la primera edición de su clasificación hace 17 años, el Fondo Central de Previsión de Singapur recibió solo una nota de ‘C’.

Ahora, se une a países como Islandia, Países Bajos, Dinamarca e Israel como los únicos cinco en contar con la mejor calificación a nivel mundial de entre las 52 naciones evaluadas (que suponen un 65% de la población mundial). De este modo, Singapur se sitúa por encima de estados de bienestar conocidos como Suecia, Noruega, Finlandia o Suiza y de las principales economías desarrolladas de Canadá, Francia o Alemania. Por no hablar de Estados Unidos, que únicamente tiene una nota de ‘C+’, misma categoría en la que se encuentra España.

Para esta máxima calificación de la consultora Mercer, se establece una evaluación en tres subcategorías: suficiencia, sostenibilidad e integridad del sistema de pensiones en cuestión. La primera califica los sistemas según sus resultados para el asegurado: beneficios que ofrece, tasas de propiedad de vivienda, ahorro, crecimiento y su diseño. La segunda se centra en el alcance de la cobertura, los activos gestionados, el gasto público y la deuda pública que influyen en la capacidad del gobierno para proporcionar apoyo a la vejez. Por último, la calificación de integridad abarca las normas y protecciones regulatorias, los costes operativos y la comunicación con los participantes.

Hay que tener en cuenta que el CPF de Singapur solamente recibió una nota de B+ en los dos primeros apartados, suficiencia y sostenibilidad, y A en integridad, así que todavía tiene cierto margen de mejora para unirse a los únicos sistemas que tienen nota A en los tres aspectos: Países Bajos e Islandia.