Ahorro

Nunca es tarde para empezar a ahorrar: la importancia de llegar a la jubilación con un colchón económico

No deberíamos ahorrar lo que sobra a final de mes, sino lo contrario. Freepik
Compartir

Teniendo en cuenta que la viabilidad actual del sistema de pensiones está constantemente en entredicho y que, aunque se llegue a cobrar en el futuro una pensión pública, siempre supondrá un descenso en el poder adquisitivo en relación con los ingresos de la etapa laboral, conviene comenzar a ir ahorrando cuanto antes para tener en el futuro un colchón económico que nos permita vivir un retiro cuanto menos tranquilo y vivir una jubilación en la que no tengamos que pasar apuros para llegar a fin de mes e, incluso, darnos un retiro dorado.

Comienza a plantear fórmulas de ahorro

El hábito del ahorro no es algo sencillo de conseguir para muchas personas, así que toca trabajar en ello e ir aplicándolo poco a poco hasta consolidarlo. Si bien es cierto que ciertos costes como el de la vivienda pueden poner complicado renunciar a una parte de nuestros ingresos para guardarlos de cara al futuro, podemos tratar de convertirlo en una especie de juego mediante ciertos retos que nos ayuden a ir apartando poco a poco cierta cantidad de dinero.

PUEDE INTERESARTE

El Banco de España ha recopilado algunas de las más efectivas y divertidas, considerando que hacerlo así en forma de reto de ahorro acaba haciendo que haya más posibilidades de asentar el hábito, ya que este se sustenta en tres pilares distintos: motivación por los pequeños avances, simplicidad y una mayor conciencia financiera a medida que vas progresando en estos retos.

Algunos de los retos de ahorro más eficientes son los siguientes:

  • Reto de las 52 semanas: muy apropiado cuando iniciamos un nuevo año, consiste en algo tan simple como ir ahorrando de forma progresiva un euro más que la semana anterior. Se empieza con un euro a la semana, dos a la segunda… y llegando hasta 52 euros en la semana de Nochevieja. De este modo, con este simple juego se van acumulando unos 1.378 euros al año sin darnos demasiada cuenta. Solamente tiene un poco más de complicación en diciembre, que es un mes con bastantes costes y en el que tenemos que hacer el ahorro máximo del año.
  • Reto del gasto hormiga: en este tenemos que identificar aquellos gastos pequeños que, a base de repetirse prácticamente cada día, acaban suponiendo una cierta fuga de dinero. Por ejemplo, los cafés que tomas fuera de casa, los días que pides comida a domicilio, etc. Simplemente, deberías tratar de acumular el dinero que hubieras invertido en ellos y ahorrarlo durante un tiempo determinado, no implica ni siquiera quitarse de estos ‘caprichos’ para siempre, sino aprender a ser consciente de cómo gastas el dinero y qué sería lo prescindible.
  • Reto de ahorrar mientras gastas: a muchas personas no les gusta ahorrar porque tienden a ser más derrochadoras y parecen conceptos opuestos. Sin embargo, mediante este reto damos en cierta medida rienda suelta a nuestro consumismo a la par que acumulamos ahorros. Consiste, básicamente, en acumular una cantidad igual que la que hayamos gastado en todo aquello que no sea necesario. Por tanto, si quieres esa prenda de ropa, ese videojuego o libro, sería como si te costara el doble. Una vez para el precio de ese artículo y ese mismo importe va a la hucha.
  • Reto de las monedas: aunque no te va a hacer tener unos ahorros millonarios, te puede quitar chatarra de la cartera e ir engordando el bote de los ahorros. Elige una moneda o billete concreto y plantea que cada vez que uno de ellos acabe en tus manos, vaya directamente al ahorro. Este es más apropiado para aquellos que hacen bastante uso de metálico. Si siempre pagas con tarjeta, no es para ti.
  • Reto de la semana sin gasto: eliges una semana al mes en la que no puedes realizar gastos que no sean de primera necesidad. Es parecido al del gasto hormiga, pero lo acotas temporalmente a una semana o, si es imposible, al menos a un día de ahorro. Todo lo que supieras que hubieras comprado de no ponerte el reto, al bote de ahorros.
PUEDE INTERESARTE

La importancia de contar con un ‘fondo de emergencia’

Hay que tener en cuenta que además de tratar de igualar el poder adquisitivo de la edad laboral o tener una mejor jubilación, ninguno estamos libres de tener alguna emergencia en el futuro que requiera un desembolso importante de dinero. Para no tener que depender de conseguir financiación en muy poco tiempo, lo que suele tener bastantes costes de intereses y comisiones, nuestros ahorros son la mejor forma de afrontar esos gastos imprevistos.

Según los expertos del Plan de Educación Financiera, “No se trata de ahorrar lo que nos sobra a final de mes, debe ser justo al revés. “Deberíamos guardar una parte de nuestros ingresos antes de gastar, pagarnos a nosotros mismos. Y nuestro ahorro debería comenzar con un fondo de emergencia. Ese es un buen propósito para el nuevo año: construir, o si ya lo tenemos reforzar, nuestro colchón financiero con entre 3 y 6 meses de gastos esenciales. Y, para conservarlo, lo ideal es tenerlo en una cuenta remunerada o en un producto financiero que nos permita hacerlo líquido de manera inmediata. Lo importante es no tener que recurrir al endeudamiento ante un imprevisto”.