Juicio por el caso Kitchen: el extesorero del PP, Luis Bárcenas declara que fue sometido a un “cacheo integral” en prisión

Luis Bárcenas presenta documentación que prueba represalias sufridas en prisión y que vincula a la trama Kitchen supuestamente orquestada durante el Gobierno de Mariano Rajoy.. EFE-archivo
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MadridEl juicio por el llamado 'Caso Kitchen' está dejando titulares como el de el extesorero del PP, Luis Bárcenas que ha relatado que los tentáculos del Ministerio de Interior llegaron incluso a la cárcel. El que fuera hombre de confianza de Mariano Rajoy ha asegurado que fue sometido a un “cacheo integral” mientras estaba en prisión y "trato vejatorio", que vincula como una maniobra intimidatoria del partido al que sirvió durante décadas. La Audiencia Nacional juzga la presunta operación de espionaje que habría orquestado la cúpula del Ministerio del Interior cuando el PP estaba en el Gobierno en 2013.

El extesorero del PP Luis Bárcenas ha denunciado un operativo con el objetivo de robarle información sensible sobre el partido y sus dirigentes relacionada con la investigación del 'caso Gürtel', que estaban en su poder.

El extesorero asegura que, durante casi dos años, sufrió un trato vejatorio en la cárcel de Soto del Real: cacheos integrales sin motivo real, restricciones en sus comunicaciones, sanciones por quejarse e incluso lesiones en las muñecas por grilletes demasiado apretados. Lo vincula todo a la operación Kitchen, el juicio ha arrancado hoy con las cuestiones previas.

Bárcenas ha facilitado a los magistrados de la Audiencia Nacional documentación, entre la que se encuentra una “orden de cacheo desnudo integral” al que fue sometido en septiembre de 2013 ante la sospecha de que hubiera introducido en la cárcel objetos prohibidos. Ese cacheo, sin embargo, no reveló ningún objeto prohibido.

La defensa del extesorero del PP ha presentado documentos con las quejas de Bárcenas, así como un parte de asistencia médica por “enrojecimiento” en las muñecas, a causa de grilletes excesivamente apretados durante los traslados, algo que vinculan directamente con la operación Kitchen por la que está imputado el ex ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, el comisario jubilado José Manuel Villarejo, el exsecretario de Estado de Interior Francisco Martínez o el ex director adjunto operativo de la Policía Nacional Eugenio Pino.

El objetivo de la presión sobre Bárcenas, según la defensa de este era evitar que saliera a la luz documentación comprometida sobre la responsabilidad del Partido Popular en la trama de espionaje y su relación con la Gürtel.

El comisario Villarejo, otro de los acusados, ha expresado su confianza en que la verdad "prevalezca" y ha asegurado que el tribunal que juzgará el caso "se está dando cuenta de que casi todo era humo".

Villarejo, que ha calificado al exdirector del Cuerpo Nacional de Inteligencia (CNI) Félix Sanz Roldán como "un impresentable", se ha ". El mando policial jubilado ha presentado como "un humilde agente de inteligencia" de quien todo el mundo entendió que era "la percha" para que le "cayeran todas las cosas". Se enfrenta a 19 años de prisión.

La Fiscalía Anticorrupción respalda la tesis de Luis Bárcenas

La Fiscalía Anticorrupción, que solicita una pena de cárcel de 15 años y 33 de inhabilitación para el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, uno de los diez acusados, por presuntos delitos de encubrimiento, malversación y contra la intimidad.

La Fiscalía, en su escrito, detalla que la trama Kitchen estaba "dirigida a obtener tanto información como pruebas materiales que pudieran resultar incriminatorias para el Partido Popular y sus máximos dirigentes" en el 'caso Gürtel' que investigaba la Audiencia Nacional.

En concreto, el objetivo era hacerse con los archivos que "pudieran encontrarse en poder de Bárcenas, quien había ocupado el cargo de tesorero del partido y se encontraba formalmente investigado en dicha causa". "Todo ello con la finalidad de evitar que todo ese material eventualmente incriminatorio para el Partido Popular y sus dirigentes que pudieran resultar investigados fuera formalmente aportado al mentado procedimiento judicial que se seguía en el Juzgado Central de Instrucción Número 5", añade el Ministerio Fiscal.

En "la ejecución de dicha ilícita operación de inteligencia dirigida a impedir la incorporación al procedimiento judicial de material incriminatorio" habrían participado también los comisarios José Manuel Villarejo, Marcelino Martín Blas y Enrique García Castaño; el inspector jefe Andrés Gómez Gordo, con la intervención además del que fuera chofer de Bárcenas, Sergio Ríos.

La cúpula de Interior del PP, en el banquillo

Anticorrupción también pide 15 años para Martínez, exsecretario de Estado de Seguridad; Pino, ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, y Gómez Gordo, quien fuera jefe de seguridad de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal.

En el caso de Ríos, se enfrenta a una pena de 12 años y cinco meses de prisión y la nulidad de su nombramiento como funcionario de la Policía. Y en el caso del jefe de Asuntos Internos de la Policía en la etapa en la que se habría producido el presunto espionaje, Martín Blas, el Ministerio Público pide dos años y medio de cárcel.

También están acusados los inspectores policiales José Ángel Fuentes Gago y Bonifacio Díez, así como el comisario José Luis Olivera, aunque la Fiscalía solicitó el archivo para los tres al no apreciar suficientes indicios.