Los policías acusados de lesionar a Roger Español el 1-O con pelotas de goma: "Estábamos en peligro extremo"
Dos de los mandos de la Policía Nacional acusados de lesionar a Roger Español el 1-O han justificado el uso de pelotas de goma
ERC celebra que la Audiencia de Barcelona aplique la amnistía a Marta Rovira por el 1-O
Dos de los mandos de la Policía Nacional acusados de lesionar a Roger Español el 1-O han justificado el uso de pelotas de goma aduciendo que estaban replegándose, en una situación de "peligro extremo", porque los concentrados les lanzaban botellas, ladrillos y palos.
Tras la suspensión del juicio durante tres horas por el episodio de hipertensión sufrido por el inspector acusado, el juicio contra los cuatro policías nacionales acusados de reventar un ojo a Roger Español con una pelota de goma se ha reanudado al mediodía, en la que se prevé la última sesión de la vista oral.
"Era una lluvias de cascotes, ladrillos, botellas, adoquines, palos y hasta una maceta"
El inspector acusado, el segundo que ha declarado, ha admitido que fue él quien dio la orden de disparar frente al instituto Ramon Llull de Barcelona para facilitar la retirada de los agentes, en un momento en el que los policías estaban caminando hacia atrás, en una "maniobra evasiva, de huida de la zona", bajo una lluvia de "cascotes, ladrillos, botellas, adoquines, palos y hasta una maceta".
Según el agente, cuando dio la orden de disparar, el dispositivo se encontraba a unos 20 o 25 metros de los concentrados, pero la situación era de "extrema gravedad", un caso en el que, ha dicho, los protocolos permiten lanzar pelotas hasta una distancia de 15 metros. "Consideré que ahí estábamos a una distancia suficiente", ha añadido el inspector.
Debían disparar con rebote y con los reductores de potencia activados
El informe de los Mossos d'Esquadra sobre la secuencia del disparo que lesionó a Español concluye que la pelota de goma se lanzó a poco más de 14 metros. El inspector ha dicho que no vio al escopetero disparar la pelota que segó el nervio óptico de Roger Español, pero ha afirmado que, en general, no apreció "conductas antirreglamentarias" entre los agentes del dispositivo.
De hecho, ha endosado al escopetero la responsabilidad de decidir si el momento de disparar era el adecuado porque, ha afirmado, cabe incluso la posibilidad de que un 'bocachero' opte por no lanzar pelotas de goma si la situación no lo aconseja.
En ese sentido, ha recordado que, en el informe previo que dio a su equipo, les recordó que debían disparar con rebote y con los reductores de potencia activados, dado que en todo momento su actuación debía regirse por los principios de "mínima lesividad posible y mínima intervención".
La actuación fue perfectamente ajustada a la circular de la Policía
En la misma línea ha declarado uno de los subinspectores acusados, que ha explicado que cuando reciben la orden de disparar los policías se encontraban a entre 20 y 25 metros, y ha defendido que, dada la gravedad de los alborotos, la actuación de los agentes era "perfectamente ajustada" a la circular de la Policía Nacional sobre el uso de balas de goma.
Ambos han mantenido que, si se usa de acuerdo con los protocolos y con rebote previo, las bolas de goma no deberían causar ningún tipo de daños personales. "No es un objeto pensado para lesionar a nadie", ha afirmado el subinspector.