La precampaña electoral se calienta: PP y PSOE condenan los actos violentos contra Vox y Abascal acusa a Moncloa de organizarlas
Cargas policiales y enfrentamientos entre seguidores y opositores de Vox han acompañado los actos de Abascal
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La campaña electoral de cara a las elecciones general del 29-N no ha empezado oficialmente, pero la tensión ya es máxima. Crispación, insultos, IA de por medio y violentas manifestaciones de un bando y otro. Protestas en A Coruña contra los actos de Vox pero también en Burgos y en Avilés. Abascal ha acusado al Gobierno de organizar esta "estrategia deliberada" para impedir que los ciudadanos conozcan sus propuestas.
La llegada del líder de Vox, Santiago Abascal a Burgos ha provocado incidentes y enfrentamientos entre los seguidores de la formación de ultraderecha y los que rechazaban sus proclamas ideológicas.
Con los seguidores a un lado de la calle que han vuelto a repetir su cántico más reiterado de los últimos tiempos: '¡Pedro Sánchez hijo de puta!'; del otro lado, los manifestantes antifascistas han gritado lo mismo, cambiando el nombre.
De la violencia verbal han pasado a la física, en lo que parece ser el denominador común de esta campaña. En Burgos, a los insultos siguieron las agresiones y las peleas en las que intervinieron los antidisturbios cargando contra los manifestantes, que lanzaron sillas, petardos y a cambio recibieron porrazos.
PP y PSOE condenan las protestas violentas
El balance es de tres detenidos y varios heridos, pero el preámbulo de esta violencia en Burgos empezó en A Coruña, en otro mitin, donde Abascal responsabilizó al Gobierno de Pedro Sánchez de organizar "la violencia desde Moncloa", porque "lo que pretende es que no hablemos de la mafia de sus corrupciones, pero vamos a hacerlo", aseguraba entre los aplausos de sus seguidores.
El Partido Popular, por su parte, ha condenado los incidentes. Su portavoz, Borja Sémper ha asegurado que "lo que no debería es estar tolerando es la violencia. Vamos a empeñar todo nuestro esfuerzo a que no se contamine al resto de España."
Desde el Gobierno, el ministro de Transporte, Óscar Puente, se ha unido a la reprobación de estos comportamientos. "Si hubo esos incidentes que yo no he podido ver, desde luego los condeno".
Sumar también ha rechazado la violencia, pero ha apuntado a que es "la extrema derecha la que está provocando en muchos sitios", igual que ha hecho en Ceuta.