El motivo por el que los folículos destruyen el cabello en épocas de estrés, según un estudio

El estrés afecta emocionalmente y también a nivel físico, además puede tener consecuencias a largo plazo
¿Cómo gestionar el estrés?: las claves para cuidar nuestra mente y tener un buen bienestar emocional
MadridPodría considerarse que es tan solo algo estético, pero lo cierto es que el pelo es mucho más. Nos aporta seguridad, autoestima y confianza, por eso en el momento en el que no luce como nos gustaría, intentamos corregirlo, peinarlo de manera que de nuevo nos ayude a vernos bien. Por eso también cuando empieza a caerse, nos preocupamos.
En muchos casos puede deberse a una caída estacional, es bastante frecuente que con la llegada del otoño, igual que se caen las hojas, se produzca una mayor caída del cabello, pero no es la única causa. Puede ser por una cuestión hormonal, determinados desequilibrios hacen que el pelo quede frágil, pierda fuerza y se caiga más a menudo.
Normalmente, un aumento de la caída del cabello es una señal de que algo no está funcionando como debería, puede deberse a un problema de salud que hay que corregir, como una disminución de alguna vitamina o mineral que es clave, pero también hay otras veces en las que el cabello comienza a caerse en mayor cantidad porque nuestros niveles de estrés son tan elevados que esta es una de las consecuencias.
Esto es algo que aceptamos, los niveles elevados de estrés producen cambios en nuestro cuerpo que no siempre son bienvenidos y la caída del cabello es una de ellas. No tienen por qué ser cambios permanentes, a menudo una vez que se consiguen reducir los niveles de estrés (algo que no siempre es sencillo y en ocasiones requiere la ayuda de profesionales), recuperamos nuestro cabello, pero ¿por qué sucede esto?
El motivo por el que el estrés causa la caída del cabello
Poco a poco vamos conociendo más los efectos que el estrés tiene sobre nuestro cuerpo, cómo puede producirnos malestar físico en los momentos en los que se producen picos, como afecta a nuestras emociones, produciendo irritabilidad o desmotivación, puede producir insomnio, dificultad para concentrarse, pérdida de apetito… También puede provocar cambios físicos, como el aumento de la pérdida del cabello.
Esto es algo que está demostrado y ahora un estudio liderado por el Instituto de Células Madre de la Universidad de Harvard y publicado en la revista Cell, ha explicado los motivos por los que esto sucede. Los episodios de estrés agudo hacen que el sistema nervioso simpático libere noradrenalina, lo que lesiona las células de los folículos pilosos porque es un neurotransmisor letal para ellas. Esto sería lo que causa la caída del cabello.
Las células suelen sobrevivir, lo que favorece que el cabello crezca de nuevo, pero el primer daño, explican en el estudio, activa una respuesta autoinmune que marca al organismo. Nuevos episodios pueden provocar nuevas caídas de pelo, pero también abrir la puerta a enfermedades autoinmunes, como la alopecia areata, el lupus o la diabetes tipo 1.
Esto vincularía el estrés moderno con la caída del cabello y la aparición de trastornos inmunológicos asociados, proporcionando una explicación a cómo se pueden desencadenar las enfermedades autoinmunes, abriendo la puerta a futuras investigaciones sobre cómo influyen otros factores que no son genéticos, como el estilo de vida.

