Bienestar

Guía segura: qué hacer cuando un adulto mayor cae al suelo

Persona mayor que ha sufrido una caída. Getty Images
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Las caídas en las personas mayores no son una situación aislado o trivial, sino que se trata de uno de los problemas de salud más frecuentes y potencialmente graves. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, los adultos de más de 65 años corren un riesgo mucho mayor de sufrir lesiones por caídas que cualquier otro grupo de edad. 

Por este motivo, ver a alguien mayor caer puede resultar angustiante, pero saber cómo responder con calma y de la mejor forma posible puede suponer la diferencia entre una recuperación rápida y complicaciones graves.

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1. Mantén la calma y evalúa lo que ha ocurrido

El primer paso es respirar hondo y tranquilizarse, porque el pánico puede empeorar la situación. Si alguien se ha caído, no lo levantes inmediatamente sin antes evaluar si ha sufrido lesiones mayores. Que esté consciente y respire normalmente es un buen signo inicial, pero algunas lesiones no son evidentes a simple vista. 

Haz preguntas sencillas para saber si experimenta dolor intenso o incapacidad para moverse. Si no responde, sufre algún dolor fuerte, detectamos sangrado, dificultad para respirar, mareos persistentes o desorientación, lo más seguro es pedir ayuda médica inmediatamente antes de mover a la persona. 

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2. ¿Debes ayudarla a levantarse? Sí, pero con cuidado

Si tras la caída la persona está consciente, no hay dolor fuerte ni señales claras de lesión grave, puedes ayudarla a incorporarse de forma segura y progresiva. Se recomienda que la persona ruede suavemente hacia un lado, se coloque en posición de cuadrupedia y use un apoyo firme (como una silla o un sofá) para ponerse de pie. Tras ello, colocar un pie por delante y apoyarse lentamente para levantarse, apoyándose en el respaldo. Esta secuencia reduce la tensión en espalda y articulaciones. 

3. Asegúrate de que no hay lesiones ocultas

Hay situaciones en las que mover a la persona después de una caída puede empeorar una lesión grave, especialmente si hay sospecha de daño en columna, cuello o cabeza. Si hay dolor en la espalda o cuello, entumecimiento, parálisis parcial o deformidad evidente, no la muevas y llama a profesionales sanitarios. 

Este punto es crucial: un movimiento brusco o un mal apoyo podría agravar una lesión interna o causar complicaciones grave.

4. Después de levantarse: observación y cuidado

Incluso si la persona parece estar bien tras una caída, las complicaciones pueden aparecer horas o incluso días después. Es recomendable observar posibles señales como:

  • Moretones intensos o dolor que se intensifica.
  • Dificultad para caminar o moverse.
  • Cambios de humor o cansancio inusual.

Algunos profesionales sugieren monitorizar a la persona durante las primeras 24–72 horas y consultar al médico si los síntomas persisten o empeoran. 

La prevención es la mejor defensa

Más allá de saber qué hacer después de una caída, prevenir este tipo de situaciones es clave para mantener la autonomía y la seguridad. Mantener un estilo de vida activo, con ejercicios de fuerza y equilibrio, reduce significativamente el riesgo de caídas. Esto incluye incorporar a nuestra rutina actividades tan sencillas como realizar caminatas regulares, hacer tai chi o ejercicios de equilibrio adaptados a cada capacidad. 

Además de realizar actividad física de forma regular, también se recomienda revisar la medicación que se toma con atención, para detectar efectos que puedan afectar al equilibrio. A esto hay que añadir el objetivo de que nuestra casa esté libre de posibles obstáculos, cuente con buena iluminación y no haya superficies antideslizantes. En este sentido, hay que evitar alfombras sueltas, despejar cables e instalar agarraderas en zonas húmedas son medidas simples pero efectivas.

Y es que, una caída no solo duele físicamente, también puede afectar la confianza. Muchas personas mayores sienten miedo de volver a caminar tras una caída, lo que puede limitar su movilidad y autonomía. Por este motivo, saber ofrecer apoyo emocional, no minimizar sus sensaciones y promover actividades seguras de movimiento pueden ayudar a recuperar confianza y reducir la ansiedad por caídas futuras. 

Saber qué hacer cuando un adulto mayor cae implica calma, evaluación segura de lesiones y apoyo gradual para levantarse, sin ignorar señales de alerta que exigen atención profesional. La prevención —actividad física, revisión del entorno y medicación— juega un papel fundamental para evitar incidentes. Con un enfoque claro, afectuoso y bien informado, puedes responder a una caída con seguridad, dignidad y efectividad.