La cantidad de pasos diarios que podrían retrasar el alzhéimer, según la ciencia
La actividad física es una de las mejores herramientas para cuidarnos y mejorar nuestra salud
¿Cuál es la forma más saludable de caminar?: un experto del CSIC da las claves
MadridEl ejercicio físico es necesario si queremos que nuestra salud sea lo mejor posible. Uno de los mayores enemigos de una vida saludable es el sedentarismo, por eso son tantos los expertos que señalan la importancia de mantenerse activo a lo largo de la vida. Después, en función de los beneficios que queramos obtener, será necesario priorizar o incluir un tipo de entrenamiento u otro.
Por ejemplo, no es lo mismo querer sentirnos ágiles o aumentar la flexibilidad que buscar una mayor masa muscular o unos huesos más fuertes. También conviene señalar que no todas las personas pueden realizar los mismos ejercicios y a las mismas intensidades, por lo que encontrar aquello que más nos beneficia es importante, aunque en general se recomienda combinar ejercicios de cardio y los de fuerza.
Uno de los ejercicios más recomendados es caminar, una actividad sencilla y que casi todo el mundo puede hacer, para la que no siempre es necesario reservar tiempo, pues nos sirve para llegar de un lugar a otro si tenemos gestiones pendientes. Caminar es una de las actividades que más beneficios nos puede aportar porque es una de las que más necesitamos hacer, incluso cuando nos da pereza ir al gimnasio. Además, tiene más beneficios de los que pensamos.
La cantidad de pasos diarios que podrían retrasar el alzhéimer, según la ciencia
Caminar mejora la flexibilidad en las piernas, hace que aumente la fuerza y también la resistencia a la fatiga, aumenta el flujo de sangre al músculo, favoreciendo el retorno venoso, evitando edemas y la aparición de varices. Fortalece huesos y músculos, aumenta los niveles de energía, mejora el sistema cardiovascular, fortalece el sistema inmunitario, reduce el estrés y mejora el estado de ánimo, la cognición, la memoria y el sueño. Mejora el equilibrio y la coordinación y ayuda a prevenir el desarrollo de algunas enfermedades.
Normalmente se señalan las afecciones cardiacas, los accidentes cerebrovasculares, el cáncer o la diabetes tipo 2, pero también puede ser un gran aliado a la hora de retrasar el alzhéimer, tal y como han señalado algunos estudios, donde se apunta que hay un numeroso de pasos diarios que podrían marcar la diferencia.
Un nuevo estudio del hospital Mass General Brigham (EE. UU.), publicado en JAMA Neurology, descubrió que caminar entre 3.000 y 5.000 pasos diarios retrasaba el deterioro cognitivo unos tres años. Quienes caminaban entre 5.000 y 7.500 pasos al día lograban hasta siete años de ventaja.
El estudio fue realizado en personas no diagnosticadas, pero con niveles elevados de proteínas beta amiloide, asociada a la aparición temprana de la enfermedad (forma placas en el cerebro que bloquean la comunicación entre neuronas). Además de esto, también se demostró que las personas más sedentarias mostraban una acumulación mayor de proteínas tau, que también está asociada a la enfermedad porque forman ovillos que destruyen las células nerviosas desde dentro.
“Cada paso cuenta, e incluso pequeños aumentos en la actividad diaria pueden acumularse con el tiempo y generar beneficios sostenidos”, señala en un comunicado la neuróloga Wai-Ying Wendy Yau, autora principal del estudio.
