La especia que bloquea la grasa, baja el colesterol 'malo' y sube el 'bueno', según un ensayo clínico
Desde siempre se han usado especias en la cocina por su sabor, pero también por sus beneficios para la salud
Cada especia tiene un beneficio: aprovecha sus propiedades y no solo para cocinar
MadridEl talento a la hora de cocinar puede ser algo natural, instintivamente se sabe qué se puede añadir a una preparación para que los sabores queden equilibrados, pero también puede ser una habilidad que se adquiere con el tiempo. Se van haciendo pruebas para comprobar si lo que se sospecha es cierto y en ocasiones se acierta y otras toca comer comida que no es la más rica del mundo.
Quienes de verdad saben cocinar no dudan de incluir en sus preparaciones las especias, una forma natural de potenciar el sabor de la comida, de añadir un toque especial, más intenso o más picante, y que hace que cada plato sea diferente sin tener que recurrir a otras opciones que no siempre son más saludables. Por ejemplo, aprender a usar las especias puede ayudarnos a reducir el consumo de sal.
Las especias ayudan a dar sabor a la comida, pero no es lo único que hacen. Aunque ahora parte de ese conocimiento se haya olvidado y tengamos que volver a aprenderlo, en origen las especias que se añadían a la comida lo hacían también por sus muchas propiedades. Eran otra forma de cuidar nuestra salud, ayudando a mantener la tensión bajo control o reduciendo problemas digestivos. Así, no es raro que se sigan descubriendo beneficios de estas hierbas, que hacen que nuestra comida sea más sabrosa y saludable.
Semilla de comino negro: la especia que bloquea la grasa y cuida el colesterol
Un ensayo clínico dirigido por un equipo de la Universidad Metropolitana de Osaka (Japón) ha podido comprobar cómo el consumo de 5 gramos diarios de semilla de comino negro (Nigella sativa) mejora los perfiles lipídicos, reduce significativamente los niveles de colesterol y triglicéridos mientras que inhibe la formación de células adiposas. Los participantes del ensayo consumieron el polvo de la especia durante ocho semanas.
Esta especia no es demasiado conocida en nuestro país, pero que durante mucho tiempo se ha empleado en la medicina tradicional como planta medicinal gracias a sus cualidades antioxidantes y antiinflamatorias.
Este ensayo clínico, realizado en colaboración con el Karnafully Diabetic Centre en Bangladesh y publicada en la revista Food Science & Nutrition, incluyó la participación de 42 personas con el colesterol limítrofe o alto, pero que no estaban recibiendo ninguna medicación para reducirlo. El grupo que consumió el comino negro (en torno a una cucharada diaria) experimentó reducciones sustanciales en sus niveles de lípidos. Se reducía el colesterol LDL, o malo, el colesterol total y los triglicéridos, aumentaba el colesterol bueno y se reducían las grasas.
Esta mejora en sus perfiles lipídicos se vincula con un menor riesgo de problemas cardiacos y muerte prematura. El grupo de control no mostró cambios significativos.
Dirigido por la profesora asociada Akiko Kojima Yuasa, el estudio también se centró en averiguar cómo funcionaba la especia, y lo hacía bloqueando la acumulación de gotitas de grasa e interfiriendo con la diferenciación celular. La investigación sugiere que el comino negro desactiva las vías necesarias para que las células precursoras se conviertan en grasa madura. Según lo observado, parece que es seguro, aunque faltan investigaciones a largo plazo.
