Omar Linares, filósofo: “Los estoicos ya tenían la solución a la ansiedad moderna”
Este experto publica ‘La consulta del filósofo’ donde recurre a los grandes pensadores de la historia para tratar problemas actuales
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MadridEn el instituto pocos hubiéramos pensado que el libro de filosofía podía esconder respuestas para solucionar los problemas del siglo XXI. Lo más frecuente es que pensáramos en él como en un mamotreto de ideas generales sin mucha conexión con la realidad.
Omar Linares, doctor en filosofía por la Universidad de Granada y especialista en asesoramiento en procesos de autoconocimiento profundo, trae a Sócrates, los epicúreos o Heidegger hasta nuestros días para demostrar su vigencia. Acaba de lanzar ‘La consulta del filósofo’ (Temas de Hoy), un libro que bucea en autores e ideas para dar solución a problemas actuales.
Muchas veces creemos que la filosofía está muy alejada de la vida actual, como algo ajeno. ¿Compartes esa sensación?
Sí, absolutamente. Creo que, en general, la gente tiene de la filosofía la imagen que recuerda del instituto: una sucesión de autores que plantean problemas muy complejos, algo lejano que sirve como entrenamiento mental, pero poco más. Esa es solo una vertiente de la filosofía, quizá la más teórica. Sin embargo, desde sus orígenes la filosofía siempre se ha preocupado por la vida y se ha exigido a sí misma ser un saber práctico.
En el libro cuentas que los filósofos fueron, en cierto modo, los primeros terapeutas, profundizando en las cuestiones que nos preocupan como seres humanos…
Así es. Cuando los fil ósofos entienden que la disciplina fundamental es la ética y que la pregunta básica es cómo vivir, convierten la filosofía en un arte de vivir. El compromiso de la sabiduría es que el sabio, o quien aspira a serlo, trabaje su propia comprensión de la vida para elevarla al máximo nivel posible, y que eso impacte en el sufrimiento.
¿En qué sentido?
En que cuanto mayor es el nivel de verdad en nuestra comprensión, menor es el sufrimiento. El sufrimiento nace muchas veces del choque con la vida, de no entender lo que nos ocurre.
Si pensamos en un filósofo muy conocido por todos como Sócrates, ¿qué podemos extraer hoy de su pensamiento?
Para mí, Sócrates es el inicio de todo esto. Fue el primero que entendió no solo que la filosofía debía ser práctica, sino que debía ser para todos. Por eso iba por la ciudad haciendo preguntas, “molestando” a la gente, con la idea de despertar el pensamiento.
¿Con qué objetivo?
Sócrates creía que quien no filosofa se queda por debajo de sí mismo. La reflexión filosófica nos eleva, nos permite alcanzar una mayor conciencia y nuestra mejor versión. Y Sócrates hacía esto a través del autoconocimiento: de comprender quién eres, criticar tus propias ideas y alcanzar una comprensión clara de la realidad.
Hoy en día muchos vivimos con ansiedad. ¿A qué ideas filosóficas podemos recurrir para afrontarla?
La ansiedad es una respuesta fisiológica natural. El problema es que en nuestra sociedad se cronifica y se convierte en patológica. Cuando se mantiene en el tiempo, contamina el cuerpo, el pensamiento y la emoción. Ahí hay que preguntarse qué tipo de pensamiento sostiene ese estado de alerta constante. La idea filosófica que mejor nos prepara para esto es el estoicismo, que en sus orígenes ofrece una metodología muy clara: gran parte del sufrimiento procede de un sistema de creencias que no está alienado con la realidad. Si se cambian esas creencias, reduciremos la ansiedad.
En el libro también hablas de Epicuro, cuya filosofía suele parecernos más amable
Sí, pero no es así al cien por cien. El epicureísmo no es una búsqueda desmedida del placer. De hecho, Epicuro llevaba una vida austera y lo que propone él es sublimar el placer en un sentido determinado. Para él, el placer más elevado es el simple hecho de existir, un placer contemplativo, no puramente corporal.
También ocurre algo parecido con los cínicos, ¿no? Que pensamos que son una cosa y son otra…
Exactamente. Hoy llamamos cínico a alguien falso o poco auténtico, pero en la antigüedad era la escuela más exigente. Su compromiso con la naturaleza humana les llevaba a rechazar la vida en sociedad. Practicaban un ascetismo radical basado en la renuncia.
¿Qué pensarían los filósofos clásicos al vernos hoy haciendo 'scroll' infinito en redes sociales?
Supongo que nos verían muy desorientados. Heidegger ya hablaba de la obsesión por lo trivial, de la avidez de novedades, de lo que hoy llamamos FOMO ('fear of missing out' en inglés: miedo a perdernos cosas). Lo veía como un síntoma de inmadurez existencial, de quedarnos anclados en una adolescencia vital.
Para atravesar y superar una crisis existencial, ¿hay que recorrer distintas doctrinas filosóficas?
No hay un camino único. No existe una dieta filosófica válida para todos. Una crisis existencial exige que cada persona forje una nueva filosofía de vida, más amplia que la anterior. La crisis aparece cuando nuestra forma de entender la vida se nos queda pequeña.
¿Hay alguna filosofía que ayude a afrontar los reveses que llegan con la edad?
Más que una filosofía concreta, se trata de trabajar la resiliencia y la aceptación. La llamada crisis de los 50 es el duelo por la pérdida de la juventud. El problema aparece cuando uno se aferra a esa etapa. Aceptar lo que viene abre nuevas posibilidades: una vida menos dinámica y quizá más contemplativa.
¿Puede la filosofía contrarrestar el auge del pensamiento mágico actual?
Sí. La filosofía no edulcora la vida ni la maquilla. Puede desembocar en una espiritualidad auténtica, pero no paliativa ni basada en el miedo. Nace del asombro ante la vida y del compromiso con la verdad. Esa apertura al misterio está en el ADN de la filosofía desde sus orígenes.
Introducirse en el mundo de la filosofía es a veces difícil, ¿qué libros son los más sencillos para empezar?
Recomendaría 'El mito de Sísifo', de Albert Camus. Es breve y plantea una pregunta fundamental: si la vida merece la pena ser vivida. Pensar que la vida podría no tener sentido, sin caer en el nihilismo, es una vacuna contra las espiritualidades superficiales. ¡Como inicio es muy potente!
