¿Viajar sin maleta? La nueva y cómoda tendencia que te permite conocer el mundo sin cargar por los aeropuertos
Ha comenzado en Japón, pero se extiende rápidamente por otros lugares. ¿La clave? Sale a cuenta
Los objetos imprescindibles que deberías llevar en tu maleta, según una azafata
Existe un servicio que todavía resulta casi desconocido para el viajero medio, pero que se ha convertido en una alternativa real a las incomodidades de los traslados. Esta nueva tendencia en viajes, con origen en Japón, se está extendiendo rápidamente por otros destinos. ¿La clave? Sale a cuenta. Se trata de enviar la maleta por adelantado al destino final mediante un servicio de mensajería especializado o directamente a través del propio hotel de origen o destino, de modo que el viajero llega al aeropuerto cargando con lo estrictamente imprescindible en su equipaje de mano. Sus maletas le esperan al llegar.
Esta fórmula sirve para ahorrarse colas de facturación, eliminar el temor a que la báscula supere el límite de peso, evitar los riesgos de la manipulación inadecuada del equipaje en escaleras y transbordos, y además, en muchos casos resulta económicamente competitiva frente al recargo de facturación de las aerolíneas de bajo coste.
Los operadores clásicos del servicio
El servicio con presencia territorial más amplia dentro de España es Paq Maleta de Correos. Permite enviar hasta cinco bultos por operación con un peso máximo de 25 kilos por maleta, con cobertura peninsular y balear, plazos de entrega de 24 horas entre capitales de provincia con conexiones frecuentes y 48 horas para el resto de destinos. En este servicio, el usuario puede depositar el equipaje en cualquier oficina de Correos o solicitar la recogida directa en su domicilio.
Además de Correos, empresas de mensajería como SEUR ofrecen servicios propios de envío de maletas con recogida en origen y entrega a domicilio. Para envíos internacionales, la referencia más consolidada es Send My Bag, empresa con sede en Irlanda especializada en envío puerta a puerta con seguimiento en tiempo real y más de un millón de mudanzas completadas según sus propios datos.
Desde la recepción del hotel
Un servicio más reciente pero en crecimiento sostenido durante este año permite trasladar la maleta directamente entre hoteles, sin que el viajero tenga que cargar con ella. El equipaje se recoge en la propia recepción del hotel de origen y se entrega en la recepción del siguiente establecimiento donde el viajero se aloja, o directamente en el domicilio final al terminar el viaje.
Se trata de una fórmula pensada específicamente para itinerarios de varias ciudades, en los que cargar con equipaje pesado supone un verdadero engorro y obliga a coordinar taxis, transportes y horarios de check-in y check-out. Los precios internacionales arrancan desde 40,31 euros por maleta con IVA incluido, según la tarifa oficial de Transotel, con cobertura en más de veinte países europeos.
La aerolínea Air Europa ofrece un servicio complementario mediante su alianza con la startup española Bob. Bajo la denominación de facturación desde casa, el viajero puede solicitar la recogida de su equipaje en su propio domicilio o en el hotel donde se aloja, con un precio de 20 euros por la primera maleta y 10 euros por cada maleta adicional. El servicio está actualmente disponible en Madrid, Gran Canaria y Valencia. En Barcelona, plataformas como LuggAgent operan a través del propio conserje del hotel: el huésped deja sus maletas en la recepción al hacer el check-out, el hotel notifica al servicio y la propia empresa recoge y entrega el equipaje en el aeropuerto o en el destino siguiente. Mail Boxes Etc., por su parte, tiene acuerdos específicos con hoteles españoles para ofrecer a los huéspedes servicios de envío de compras y souvenirs directamente al domicilio del viajero, además del envío de maletas convencional.
Cuánto cuesta y cuándo compensa
La comparación económica habitualmente cae del lado del servicio de mensajería cuando al otro lado de la ecuación está la facturación en aerolíneas de bajo coste. El envío nacional peninsular de una maleta estándar ronda los 18 euros con Correos, frente a los 20 o 60 euros que puede costar facturarla en Ryanair, Vueling o EasyJet según ruta y anticipación de reserva. Los envíos internacionales dentro del Espacio Económico Europeo se sitúan entre 40 y 100 euros, mientras que los transatlánticos superan habitualmente los 200 pero siguen resultando frecuentemente más económicos que los recargos por sobrepeso en vuelos de largo radio.
La contratación del servicio compensa especialmente en varios escenarios diferentes. El primero, y más evidente es cuando se viaja en vuelos de compañías de bajo coste donde el equipaje se cobra aparte. También compensa cuando nuestro equipaje es muy voluminoso. Es recomendable cuando se hace un circuito entre varias ciudades, que es cuando tener arrastrar las maletas entre trenes y hoteles resulta especialmente incómodo. Del mismo modo, también es muy útil en cualquier trayecto donde la manipulación repetida del equipaje suponga un sobreesfuerzo físico.
Eso sí, se requiere algo de planificación anticipada y confirmación previa con el hotel de destino sobre horarios de recepción. Si tenemos eso en mente, la experiencia del viaje mejora sensiblemente y el gesto casi ritual de arrastrar la maleta por el aeropuerto quedará relegado al catálogo de costumbres que ya no son estrictamente necesarias.
