Bilbao

Aparece un cráneo humano en un contenedor de basura del barrio de Rekalde, Bilbao

Un ertzaina inspecciona en el interior de un contenedor de basura durante una investigación policial en Vitoria.. Europa Press
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BilbaoLa Ertzaintza investiga el insólito hallazgo realizado este pasado fin de semana en un contenedor de Bilbao. Entre el resto de residuos desechados en la basura se encontró un cráneo humano además de algunos otros fragmentos óseos. El hallazgo provocó cierto desasosiego entre los vecinos del barrio de Rekalde, si bien la principal hipótesis que se baraja es que pudiera tratarse de material empleado con fines académicos. Ya ocurrió hace casi un año en Vitoria, cuando se encontró una calavera en el Parque de Zabalgana de Vitoria.

Tanto el cráneo como el resto de fragmentos óseos fueron recuperados del contenedor por la Ertzaintza y trasladados al Instituto Vasco de Medicina Legal (IVML) quienes investigan el origen y la forma en la que acabaron desechados en la basura.

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A priori, no existen indicios de criminalidad, no hay evidencias de violencia y además, hay una pista que parece definitiva: la calavera está barnizada. Así, los expertos policiales sospechan tras estos restos humanos no hay un crimen sino un estudiante, por ejemplo, de Medicina que precisa de este tipo de restos para su formación académica.

En Medicina es habitual el uso de cadáveres para estudiar Anatomía y los estudiantes suelen recurrir a los cementerios para obtener restos óseos.

Restos de cementerios para estudiar anatomía

De hecho, aunque sin ser algo frecuente, no es sería la primera vez que algún estudiante se deshace de los restos humanos que ha empleado durante la carrera tirándolos a un contenedor. Ocurrió hace nueve años en Alicante donde, ante el revuelo generado por el hallazgo de un cráneo en un contenedor de basura, se identificó como el responsable de haberlo tirado.

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Según su relato, al inicio de la carrera solicitó autorización para poder acceder a restos óseos en cementerios con el fin de examinarlos y utilizarlos en sus estudios. Tras haber empleado para este fin el cráneo, en un traslado, el joven decidió deshacerse de él y lo tiró al contenedor. Una historia que podría haberse repetido ahora en la capital vizcaína y que durante unas horas ha desvelado a quienes vivían cerca del lugar en el que apareció el cráneo.