El momento en que la familia de Francisca Cadenas se enteró del hallazgo de sus restos óseos: “Sabía que mi madre estaba ahí”

Los restos han sido localizados debajo de losetas tapadas con cemento en el patio de dos hermanos que han sido detenidos y de los que la familia sospechaba
El abogado de los detenidos por el crimen de Francisca Cadenas, tras el registro del domicilio: "Mantenemos su inocencia al 400%"
BadajozLa localidad pacense de Hornachos permanece bajo el luto oficial decretado tras la confirmación del hallazgo de los restos óseos de Francisca Cadenas, desaparecida hace casi nueve años, el 9 mayo de 2017. Desde entonces, el caso ha permanecido sin resolver, pero los últimos avances llevados a cabo por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han gado un giro que se acerca directamente a la resolución del suceso, dado que sus restos han sido hallados en el interior de una arqueta en el patio de la vivienda de dos hermanos que han sido detenidos. La familia, como constatan distintos allegados en Hornachos, nunca había dejado de sospechar de ellos, algo que tampoco pasaba inadvertido para las autoridades.
Todas esas dudas sobre ambos terminaron de disiparse esta semana, cuando se producía el momento en que los agentes de la Benemérita informaban primero a los familiares de Francisca de que habían hallado restos óseos en la vivienda de los dos hermanos, y les comunicaban después, tras el análisis biológico pertinente, que efectivamente pertenecían a la desaparecida. Fue entonces cuando, para ellos, las sospechas se hacían certeza, pese a que la investigación prosigue su curso y analiza otras propiedades de los detenidos para recabar todas las pruebas incriminatorias posibles.

El momento en que la familia es informada de que los restos óseos son de Francisca Cadenas
Según ha relatado una vecina, amiga de la familia de Francisca Cadenas, en declaraciones recogidas por El Periódico Extremadura, el momento en que se enteraron del hallazgo de los restos óseos de la desaparecida fue uno de los más duros y emotivos de todo el proceso de investigación.
En esos instantes, cuenta que todo arrancó con “un gesto” a la familia que ya lo decía todo. Después, varios efectivos de la UCO entraron a la vivienda de éstos y les comunicaron lo que habían descubierto.
Con la noticia ya extendiéndose, la vecina ha contado que hasta el lugar se acercaron múltiples personas para arroparlos y trasladarles su apoyo. “Todo el mundo les demostró el cariño de Hornachos”, ha señalado, explicando que muchos vecinos les abrazaron y que hasta el lugar también acudió el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, y el alcalde de Hornachos, Francisco Buenavista.
En esos momentos llenos de emoción, además, destaca la reacción del hijo pequeño de Francisca Cadenas, quien se encontraba en casa en la noche en que desapareció, siendo el primero que se alertó al ver que no regresaba cuando se supone que había salido tan solo un instante al lado de casa para despedir a un matrimonio con una hija a la que cuidaba cada tarde.
“Lo sabía. Lo sabía. Lo sabía… Yo sabía que mi madre estaba ahí”, cuenta la vecina que repitió el hijo de Francisca tras ser informado de los hallazgos de los restos óseos pertenecientes a su progenitora en la vivienda de los dos hermanos detenidos, ubicada a escasos metros de la suya.
“Él siempre ha hecho hincapié en eso. En que su madre estaba ahí”, cuenta la vecina, en declaraciones recogidas por El Periódico de Extremadura.

La desaparición de Francisca Cadenas y la llamada a la puerta de los detenidos esa misma noche
Las circunstancias en que se produjo la desaparición de Francisca y la sucesión de acontecimientos desde esa noche no habían dejado de sembrar las sospechas de la familia sobre los dos hermanos, ‘Juli’ y Lolo. Aquella noche en que ocurrió todo, el 9 de mayo de 2017, la mujer salió un momento a acompañar a un matrimonio y su hija, a la que cuidaba, hasta el vehículo que la pareja había estacionado al lado de su domicilio, pasado un pequeño túnel. Iba a ser apenas un instante y así lo hizo constar cuando le dijo a su hijo pequeño que no hiciese nada porque “ahora” volvía y preparaba la cena. Sin embargo, nunca regresó.
La percepción de la inmediatez de esa despedida al matrimonio era tal que Francisca ni siquiera cogió el móvil y salió sin llaves. Era decirles adiós y volver, pero jamás volvió.
Extrañado porque no regresaba a casa, el hijo pequeño salió a la calle a buscarla. Amigos y familiares estuvieron esa noche tocando a la puerta de varios vecinos en busca de respuestas, con la esperanza de que estuviese con alguno de ellos o de que la hubiesen visto. Mientras la mayoría de ellos mostró su preocupación y colaboración, hubo una persona que llamó la atención por su reacción: ‘Juli’, uno de los hermanos, que cuando llamaron a su puerta, al abrir, contestó: "No te puedo atender, estamos pendiente del familiar que está enfermo", según recoge el diario El Mundo, que indica que, acto seguido, cerró la puerta rápidamente, mostrando una frialdad que no pasaría nunca más desapercibida para la familia. Tampoco los ruidos y golpes que escucharon después, apenas dos días después de la desaparición, y que parecían provenir de un cincel; un hecho que ahora inquieta, habida cuenta de que los restos óseos de Francisca Cadenas se han hallado debajo de losetas tapadas con cemento, en una zona llena de macetas y lavadoras.
Los dos hermanos detenidos insisten en su inocencia
Durante todo este tiempo, por su parte, los dos hermanos detenidos han defendido su inocencia. Uno de ellos, ‘Lolo’, que el lunes denunciaba que estaban buscando unos “cabeza de turco”, ha mantenido su coartada: afirma que la noche en que desapareció Francisca Cadenas el ni siquiera estaba en las inmediaciones de su vivienda y que se encontraba en el Hospital de Mérida, dado que tenía un familiar ingresado. Sostiene que no se marchó de allí hasta “las once u once y algo”, es decir, la misma hora en la que desapareció la mujer.
Por ello, la principal hipótesis es que Julian, el hermano pequeño, cometió el crimen y Lolo, que el día de la desaparición no estaba en el domicilio, le ayudó a encubrirlo al regresar a Hornachos. Ellos, no obstante, lo niegan.
