La pasada edición representó a Vizcaya y este año el de Legazpi acude como Míster Guipúzcoa
Renunció a participar en 2021 porque "no era mi mundo", pero admite que "hay buen rollo" y que "no es frívolo"
San Sebastián“Me gusta mucho leer, estudiar y tengo muchas inquietudes”, quien habla es un geólogo vasco, de 30 años que además es empresario y por si fuera, es candidato a convertirse en el hombre más guapo de España, al menos, el más guapo del certamen de Míster España Internacional 2026. Borja Lizarraga admite que “mucha gente lo ve como algo frívolo y superficial”, pero él está dispuesto a demostrar que “somos más que una cara bonita” y echar abajo los prejuicios, "todos somos personas disciplinadas, con determinación y capaces de hacer renuncias"
Borja Lizarraga es, a sus 30 años, un guipuzcoano con buena planta, mide 1,77 y tiene un físico trabajado a base de deporte y puesto a prueba en competiciones de culturismo, pero que además presume de una cabeza muy bien amueblada. Estudió Geología en la universidad pública del País Vasco, en Leioa (Vizcaya) y actualmente, regenta un gimnasio.
El de Legazpi nunca se había sentido tentado a participar en concursos de belleza, a pesar de que propuestas le habían llegado. “No es mi mundo”, pensaba entonces Borja. Subirse a una pasarela se salía de su zona de confort y la recomendación de perder masa muscular, terminó de echarle para atrás cuando en 2021 le contactaron a través de las redes sociales.
Buen rollo y alguna mala cara
Sin embargo, “tenía la espinita clavada” y el año pasado no dudó en lanzarse a “vivir la experiencia” y participar, por primera vez, en un concurso de belleza. Acudió como representante de Vizcaya al certamen Mister España Internacional que se celebró en Tenerife y en los nueve días de concentración con el resto de candidatos se sometieron a varias pruebas: Mejor cuerpo, prueba deportiva o traje regional, entre otras. “Hubo muy buen rollo durante todo el certamen”, recuerda, aunque también admite que “la batalla de egos” se hizo más evidente entre algunos de los primeros descartados y “ahí sí, ví alguna mala cara”.
No fue su caso, Borja optó por asumir que “no hice las cosas lo suficientemente bien” y no dudó, en prestar su cinturón a su compañero de habitación, el representante de Cádiz, en la final que lo coronó como Míster España, “yo creó que fue el talismán para que ganara”, bromea el guipuzcoano.
El de Legazpi no imaginaba que solo un año después podría volver a vivir la experiencia, esta vez sí como representante de su tierra: “Sueño con llevar a Gipuzkoa a lo más alto”, reconoce. Tendrá la oportunidad, el próximo mes de agosto, entre el 24 y el 30, en Medellín (Badajoz), se celebrará el certamen nacional de Míster España Internacional. “La experiencia es un grado” y este año, “voy con menos nervios” y sabiendo algunos truquillos, por ejemplo, “que hay que sonreír”.

