La modificación de la Ley del Juego en Euskadi está en marcha, pero aun no se ha aprobado
Jubilados bilbaínos, se quedan sin bingo: “Que no nos vengan con cuentos, un cartón a 20 céntimos no es dinero”
BilbaoLa indignación de los jubilados a los que el pasado mes de marzo se les prohibió jugar al bingo en el barrio bilbaíno de Santutxu saltó a las portadas de los medios y generó un enorme revuelto, porque se enfrentaban a multas de 60.000 euros de empeñarse en seguir cantando 'bingo'. No lo hicieron, y los cartones desaparecieron de las mesas del hogar del jubilado Bonaparte y el silencio se impuso en este salón. Sus quejas parecían haber caído en saco roto, pero su disgusto llegó hasta el Parlamento Vasco.
Siete meses después, la reforma de la ley autonómica de juego, que permitiría a los jubilados jugar al bingo con cantidades simbólicas avanza y podría estar lista a final de año.
Sin embargo, los jubilados de Santutxu no están dispuestos a seguir esperando y han comenzado de nuevo a jugar al bingo con dinero, tal y como confirman desde el propio centro bilbaíno a este medio. Eso sí, no sueltan prenda sobre el coste del cartón u otros detalles.
Retoman las partidas con dinero
La denuncia, presuntamente presentada por un salón de juegos cercano, llevó a una patrulla de la Ertzaintza a presentarse el pasado mes de marzo, ante estos pensionistas a los que les conminó a dejar de jugar. El disgusto fue tremendo, primero, porque desconocían que estuvieran cometiendo una ilegalidad: “Que no nos vengan con cuentos que un cartón a 20 céntimos no es dinero”; y, segundo, porque les privaban de su forma de “pasar el rato” y entretenerse, “si es que nos da vida”.
Dice el refrán que ‘cuando las barbas del vecino veas pelar, pongas las tuyas a remojar'. Así, lo acontecido en el Bonaparte llevó a alguna asociación de mayores a recomendar al resto de centros de jubilados vizcaínos a que evitaran jugar al bingo con dinero hasta que existiera una normativa más clara que regulara esta práctica en los centros sociales.
Aún la reforma legal no permite el juego en locales no autorizados, como los hogares de jubilados, pero en Santutxu siete meses de abstinencia les ha parecido ya más que suficiente y, entre sus paredes, ya se escuchan los clásicos ‘Línea’ y ‘Bingo’. Los jubilados esperan que, esta vez, nadie venga a amargarles la partida.

