El tierno encuentro del pescador y divulgador Rogelio Santos con un caballito de mar: "Mirad qué cosa más chuliña"
El pescador ha contado que es la tercera vez que se encuentra uno de estos pequeños peces
Rogelio Santos, el pescadero gallego 'influencer' que muestra la importancia de proteger la fauna marina
Porto do SonRogelio Santos es marinero y cada día sale a pescar en la ría de Muros-Noia, habitualmente con su hermano. Pero además, se ha convertido en uno de los divulgadores más populares en las redes sociales, explicando curiosidades de su trabajo en el mar, de las especies que se encuentra cuando sale a pescar y de la importancia de cuidar y conservar el medio marino.
Tras varias semanas sin poder salir a trabajar por culpa de las borrascas, Rogelio ha contado que por fin han vuelto a salir a trabajar en la ría, y a pesar de los años que lleva pescando, como suele contar, el mar le sigue dando “sorpresas”.
La última ha sido este pasado miércoles, cuando mostraba una imagen llena de ternura en sus redes sociales. Rogelio enseñaba en la palma de su mano un pequeño caballito de mar, moviéndose con delicadeza, que acababa de “pescar”. El caballito se había colado en medio de una bola de argazo, entre las redes de pesca. “Un caballito de mar de esos sobre los que Poseidón surca los océanos”, como lo describe Rogelio.
En el vídeo, el pescador muestra al pequeño y curioso pez óseo, de apenas unos centímetros, en la palma de su mano, “para que veáis como se mueve”, y mientras el caballito avanza lentamente, lo describe con ternura: “Mirad qué cosa más chuliña”. Rogelio además recuerda que “ver caballitos de mar es raro, porque cada vez hay menos, por culpa de la contaminación, entre otras cosas”. “En todo el tiempo que llevo trabajando en el mar solamente los he visto tres veces”, recuerda. Y muestra la zona donde lo encontraron, cuando pescaban en una zona cercana a la cetárea de Arnela, en Porto do Son.
Los caballitos de mar se suelen enganchar a las algas con su cola para pasar desapercibidos
Antes de devolverlo al mar, Rogelio muestra como el pequeño animal mueve sus aletas en el agua y se intenta agarrar al argazo que tiene en el cubo con la cola, un gesto habitual en estos pequeños y curiosos animales que además les ayuda a pasar desapercibidos. Unos segundos después, el pescador devuelve al mar al caballito, al que dedica palabras muy cariñosas antes de despedirse de él, dejándolo de nuevo en el agua.
Rogelio no olvida su faceta didáctica en este vídeo y recuerda todo lo que se puede encontrar en el mar: “Seguro que podréis encontrarlos, apunta, si miráis al precioso mundo que nos rodea, con atención”. Algo que, sin duda, este marinero tan especial, no deja de hacer cada día.