Música

El artista Álvaro Parto abre en Lugo un nuevo club de vinilos y casetes: "Un espacio para volver a lo de antes"

Álvaro abrirá un espacio para escuchar vinilos y casetes en la Rúa San Roque de Lugo.. Carlos Castro
  • Alvaröff Hi Fi abrirá en septiembre con equipos analógicos de alta fidelidad y un millar de discos para escuchar sin prisas

  • Sus socios podrán disfrutar de vinilos y casetes, participar en sesiones temáticas y asistir a conciertos acústicos

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En un mundo de canciones que saltan con un toque de pantalla, Lugo prepara un espacio donde para escuchar música habrá que hacer precisamente lo contrario: aparcar el móvil. Desconectarse de lo digital, elegir un disco, colocarlo en el tocadiscos y dejar que la música avance de principio a fin: esa es la propuesta de Alvaröff Hi Fi, un nuevo local que abrirá sus puertas el próximo 3 de septiembre en la Rúa San Roque y que ya cuenta con un buen número de socios adscritos.

Detrás del proyecto está Álvaro Pardo, artista, promotor y DJ, que quiere recuperar una forma de disfrutar de la música que para muchos pertenece a otra época, pero que empieza a despertar el interés de nuevas generaciones: “La idea es crear un espacio donde se pueda volver a lo de antes, dejar el móvil a un lado y disfrutar de la buena música en todas sus dimensiones; un espacio que sirva para hacer comunidad”, explica.

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El concepto no es completamente nuevo. El promotor se inspira en una tradición japonesa que se popularizó en las décadas de los 70 y 80: las llamadas Listening Sessions, reuniones en las que varias personas se juntaban exclusivamente para escuchar música con equipos de alta fidelidad, una filosofía que ahora quiere trasladar a Lugo y que ya tiene a muchos jóvenes ansiosos por probar la experiencia.

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Porque según confiesa Álvaro, la idea de la apertura de este local no sólo ha calado entre coleccionistas o nostálgicos, también entre jóvenes que han crecido escuchando música desde el teléfono pero que tienen muchos vinilos y casetes de sus padres en casa. Uno de los aspectos que más sorprende a Álvaro es precisamente la curiosidad de quienes apenas han tenido contacto con esos formatos analógicos: “Muchos chavales tienen vinilos de sus padres en casa pero no tienen equipos en los que poder escucharlos”, cuenta, mientras que otros, directamente, desconocen cómo utilizar un reproductor: “¿En serio aquí hay música?, me han llegado a preguntar”, explica señalando un vinilo.

Para él, la diferencia está también en la experiencia física: “Les flipa poder tocar el formato”, explica. Frente a la inmediatez de las plataformas digitales, el vinilo obliga a detenerse: elegir el disco, colocarlo, darle la vuelta y escuchar una obra sin saltos constantes entre canciones.

Álvaro defiende además que la reproducción analógica permite conservar determinados matices que se pierden con la compresión digital: “La experiencia es mucho más enriquecedora: el formato se puede tocar, ver, oler y escuchar de manera lineal”, señala, “sin perder ni un ápice de calidad”, detalla.

El propio Álvaro define el proyecto como “un pelotazo” respaldado por el número de interacciones de su publicación en redes, donde asegura haber alcanzado 70.000 visualizaciones, demostrando el interés que existe por recuperar este tipo de experiencias.

Un club para escuchar, no solo para poner música

Alvaröff Hi Fi nace con formato de club. La membresía tendrá un coste de 25 euros al mes y permitirá acudir de lunes a viernes, entre las 17:00 y las 21:00 horas, para escuchar vinilos y casetes en equipos de alta fidelidad. El espacio contará con cuatro torres de sonido equipadas con reproductores fabricados principalmente en Japón y Corea entre los años 70 y 90, con marcas como Pioneer, Philips o Inkel. La colección disponible rondará el millar de discos, con especial presencia de jazz, soul, blues, rock, electrónica y pop.

La idea no es convertir el local en una discoteca ni en un establecimiento donde la música quede en segundo plano. Aquí el protagonista será el propio acto de escuchar: “Quiero que la gente desconecte, que escuche el vinilo o casete por la cara A y luego por la cara B y entienda la historia que quiere transmitir el artista”, resume Álvaro, quien explica que es algo que se ha perdido con la irrupción de la música a golpe de click en los dispositivosmóviles.

Café, libros y música sin prisas

El club no se limitará a los equipos de sonido. Los socios tendrán a su disposición sillones, revistas especializadas y libros, que podrán leer en el propio local o llevarse prestados. También habrá café, té, refrescos y agua. Pero habrá una norma fundamental: las prisas se quedan fuera.

Si varias personas quieren reproducir un disco al mismo tiempo, tendrán que respetar turnos. Álvaro cree que incluso esa espera puede convertirse en parte de la experiencia: mientras uno escucha su elección, otro puede descubrir un artista o un álbum que no conocía. Quienes prefieran escuchar de manera individual también podrán utilizar auriculares. Durante septiembre y octubre, además, los socios podrán acudir acompañados de un invitado para que conozca el funcionamiento del espacio.

Los jueves, la música se comparte

Los jueves serán el día reservado para ampliar la propuesta. El horario se extenderá hasta medianoche y habrá sesiones colectivas dedicadas a artistas, géneros o sellos concretos.Entre las propuestas previstas aparecen tardes centradas en Leonard Cohen, Jimi Hendrix o el sello Blue Note, con introducciones a cargo de músicos, técnicos o periodistas y posteriores coloquios.

También habrá sesiones dedicadas a los casetes de las décadas de los 70, 80 y 90 y selecciones de los propios fondos musicales de Álvaro, que lleva tres décadas pinchando música.El programa incluirá además conciertos acústicos de cantautores, a los que los miembros podrán asistir sin pagar un suplemento.

Alvaröff Hi Fi tendrá una segunda vertiente. El local también venderá equipos de alta fidelidad, televisores y lámparas diseñadas por el propio Álvaro, además de ofrecer espacios para quienes trabajan a distancia. Los socios tendrán un 10% de descuento en la compra de equipos de alta fidelidad, una propuesta que ya ha empezado a generar interés.