La muerte por malaria de un segundo trabajador del aeropuerto de Fráncfort saca a la luz otros cuatro casos

El departamento de salud pública de Fráncfort subraya que se trata de malaria tropical, la variante más peligrosa de la enfermedad
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Dos trabajadores de Fraport, la empresa que gestiona el aeropuerto de Fráncfort, han fallecido por malaria tropical en un intervalo de pocas semanas. El primer caso mortal se produjo a principios de julio, aunque la causa de la enfermedad solo se confirmó después del fallecimiento. El segundo trabajador murió en agosto, según anunció este miércoles el operador aeroportuario.
Según informa el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung, las autoridades sanitarias consideran que ambos contagios están relacionados con la llegada de mosquitos infectados procedentes de regiones donde la malaria es endémica. Estos insectos habrían viajado en aviones de carga o de pasajeros y alcanzado las zonas de trabajo de los empleados. El departamento de salud pública de Fráncfort subraya que se trata de malaria tropical, la variante más peligrosa de la enfermedad.
Seis casos en total
Hasta ahora se han registrado seis casos vinculados al aeropuerto. Cuando se detectaron las primeras infecciones, a mediados de julio, solo se contabilizaban cuatro pacientes. El hombre fallecido en agosto era uno de los dos trabajadores que figuraban entre los infectados en ese periodo y desempeñaba tareas en el manejo de aeronaves. Las autoridades consideran probable que tanto él como el primer fallecido fueran picados por mosquitos que habían entrado en su entorno laboral.
Fraport mantiene que no existe indicio alguno de transmisión entre personas. La malaria solo puede contagiarse por contacto directo con sangre infectada, como en transfusiones o pinchazos accidentales con agujas, por lo que la vía interpersonal se descarta en este brote. La compañía ha puesto en marcha una campaña interna de información para prevenir nuevos casos graves y reforzar las medidas de protección entre su plantilla.
El Instituto Robert Koch clasifica este episodio como “malaria aeroportuaria”, una forma excepcional de infección que aparece fuera de las zonas donde la enfermedad es habitual. Se produce cuando mosquitos procedentes de áreas afectadas llegan a otros continentes a bordo de aviones y logran sobrevivir lo suficiente para picar a personas en aeropuertos o sus inmediaciones.
