El cáncer pulmonar del papa León XIV se detectó tras un hallazgo casual en una prueba rutinaria de abdomen a finales de septiembre

El Papa León XIV durante el rezo del Ángelus desde la ventana de su despacho con vistas a la Plaza de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano. EFE
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El cáncer de pulmón por el que ha sido operado el papa León XIV fue detectado de forma fortuita durante unos controles médicos rutinarios. Según explicó en la red social X el teólogo especializado en asuntos vaticanos Rich Raho, citando una información publicada por La Repubblica, los médicos identificaron un nódulo pulmonar mientras realizaban una resonancia magnética abdominal que no estaba destinada a estudiar los pulmones.

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Un hallazgo fortuito

Los facultativos observaron un nódulo en la parte inferior de los pulmones y decidieron ampliar los estudios para verificar la dolencia. En ese momento, según la información difundida por el experto, se trataba únicamente de una sospecha diagnóstica.

Este tipo de hallazgo recibe el nombre de incidentaloma. La Clínica Universidad de Navarra explica que un incidentaloma es “una masa o lesión descubierta de forma casual durante una prueba de imagen solicitada por un motivo clínico distinto al del hallazgo”. La institución añade que el término fue acuñado en 1982 para describir lesiones detectadas accidentalmente gracias al creciente uso y mejora de las técnicas de imagen médica. Según la clínica, el aumento de la resolución de estas pruebas y su utilización cada vez más frecuente ha incrementado la capacidad de detectar lesiones que antes pasaban inadvertidas durante toda la vida del paciente..

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En el caso del Pontífice, el hallazgo del nódulo se produjo, según la información citada por Rich Raho, a finales de septiembre, teniendo en cuenta que el cumpleaños de Robert Prevost fue el 14 de ese mes. De hecho, el Vaticano continuó con normalidad la programación de la agenda papal. El 21 de septiembre se difundió el itinerario de un viaje previsto a América Latina para noviembre y pocos días después León XIV realizó un desplazamiento a Francia, circunstancias que apuntaban a que todavía no se había confirmado la gravedad del problema.

La confirmación llegó tras la intervención quirúrgica. El papa León XIV, de 71 años, fue sometido a una operación torácica de 90 minutos en el Hospital Gemelli de Roma. Durante la cirugía, los médicos extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho y, tras analizar el tejido extraído, diagnosticaron un adenocarcinoma pulmonar.

Los doctores Luigi Carbone y Stefano Margaritora explicaron que se retiró el lóbulo inferior derecho “para asegurar que el procedimiento fue radical”. El Vaticano comunicó que la operación “fue exitosa y no se presentaron complicaciones” y añadió que, tras un breve periodo de observación, el Pontífice regresó a su habitación, como recoge una información de la BBC.

Respecto a la recuperación, la Santa Sede ha despejado la agenda del Papa hasta el 20 de octubre para facilitar su restablecimiento, aunque según este medio, León XIV afirmó tras su anuncio del domingo tras el rezo del Angelus, que el nódulo estaba “contenido” y había sido detectado “en una fase muy temprana”, aunque los médicos recomendaron su extirpación. Además, una fuente vaticana indicó que se estaban realizando exámenes adicionales para determinar si existían indicios de extensión de la enfermedad a otras partes del organismo.

Buena recuperación postoperatoria

Las últimas informaciones proporcionadas por el Vaticano apuntan a que León XIV evoluciona "según lo esperado" y ya camina por la habitación, tras la operación a la que se sometió este martes en el Hospital Gemelli de Roma para extirparle un tumor maligno del pulmón.

"Esta mañana, el Santo Padre se sometió a los análisis de sangre y la radiografía de tórax programados después de la cirugía. Los resultados confirman que su recuperación postoperatoria está progresando normalmente: los valores están dentro del rango esperado para el tipo de operación realizada", reza el parte médico, publicado por la Santa Sede.

Además, indica que el Pontífice ha recibido fisioterapia respiratoria, ha comenzado a caminar por su habitación y ha reanudado la alimentación normal tomando el desayuno y el almuerzo. "Su recuperación está procediendo según lo esperado", concluye el comunicado.