Meloni y Frederiksen reclaman que la UE pueda suspender el derecho de asilo ante crisis como la de Ceuta

Meloni y Frederiksen reclaman que la UE pueda suspender el derecho de asilo ante crisis como la de Ceuta
Meloni y Frederiksen reclaman que la UE pueda suspender el derecho de asilo. Europa Press
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Los líderes de Italia, Giorgia Meloni; Alemania, Friedrich Merz; y de Dinamarca, Mette Frederiksen; han defendido este viernes en una reunión previa a la cumbre a 27 la necesidad de que la Unión cuente con mecanismos que le permitan suspender los procedimientos de derecho de asilo en situaciones de crisis como la vivida en julio en Ceuta, por la llegada masiva de migrantes irregulares o la instrumentalización de migración por terceros Estados.

Es una de las principales conclusiones trasladadas por la propia Meloni en un mensaje compartido en redes sociales tras acoger, junto a la socialista Frederiksen y al primer ministro de Países Bajos, Rob Jetten, un desayuno centrado en la cuestión migratoria en la que han participado un total de 18 países, sin España, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

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Es ya habitual que la ultraderechista italiana y la socialista danesa convoquen un desayuno previo al Consejo Europeo para coordinar la posición del grupo de países que piden políticas más duras frente a la migración, y desde el que han promovido cambios en la legislación comunitaria para dar encaje legal a la creación de centros de deportación en terceros países, a donde trasladar a los migrantes llegados a Europa y que no reciben permiso de asilo, mientras se tramita su expulsión definitiva al país de origen o tránsito que corresponda.

Los centros de deportación externalizada

Alemania, Austria, Dinamarca, Grecia y Países Bajos trabajan ya de manera coordinada para poner en marcha los primeros centros de deportación externalizada a terceros países, aunque no han revelado hasta ahora en qué país levantarán las instalaciones ni cuáles serán las contrapartidas para el país que las acoja.

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"En referencia a los recientes acontecimientos en Ceuta, he subrayado la necesidad de mantener una alta vigilancia sobre las fronteras exteriores de la Unión, centrándose en la prevención de la migración irregular y de los riesgos de seguridad relacionados", ha expresado Meloni en su comunicado.

Además, la mandataria italiana ha apostado por revisar la legislación europea "para hacer más eficaz los nuevos procedimientos relativos al tratamiento de los migrantes irregulares durante los procedimientos en frontera".

De este modo, Meloni retoma la idea sugerida por la jefa del Ejecutivo comunitario el pasado septiembre de diseñar un mecanismo de emergencia que permita de manera excepcional y limitada poner en suspenso las reglas de asilo para agilizar las expulsiones sin tener que examinar caso por caso, como exige el Derecho comunitario e Internacional.

Así ha sido el encuentro

Bruselas, que aún no ha detallado cómo piensa trasladar esta idea a una propuesta legislativa concreta, sí apuntó en una reunión de ministros de Interior de la UE el pasado 1 de octubre que esperaría a que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE apuntaran sus claves antes de desarrollar una propuesta concreta. El Ejecutivo comunitario espera poder presentar una iniciativa concreta a finales de año, según fuentes en la reunión consultadas por Europa Press.

En el encuentro de 18 países, además de los mandatarios de Italia, Alemania, Dinamarca, Países Bajos y Comisión Europea, se han sumado los de Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Finlandia, Grecia, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia y Suecia.

Fuentes diplomáticas de uno de los participantes consultadas por Europa Press han apuntado que el encuentro ha concluido con un "amplio reconocimiento" de que, ante situaciones de instrumentalización de la migración como de "aumento repentino" de llegadas, "la UE necesita ser capaz de cerrar sus fronteras y suspender las solicitudes de asilo de manera temporal y adaptada".

Críticas a la regularización extraordinaria

Esta reunión ha tenido lugar en Bruselas a primera hora de este viernes, coincidiendo cuando Madrid y Roma anunciaban que iniciaban contactos para pactar medidas alternativas que permitan poner fin de aquí a una semana a los controles Schengen que instauró Italia a los pasajeros españolas a raíz de la crisis de Ceuta y los recíprocos que introdujo España como respuesta.

Meloni y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, conversaron la víspera en los márgenes de la primera jornada de Consejo Europeo para abordar esta situación y acordaron que sus respectivos ministros de Interior mantengan contactos en los próximos días para acordar medidas alternativas; el plazo de una semana responde a la semana de prórroga que el Gobierno italiano ha anunciado para sus controles y que coincide también con el fin de la última prórroga decidida por España.

Sin embargo, pese a este acercamiento en la crisis sobre Schengen, el Gobierno de Sánchez ha sido objeto de duras críticas por varios de los socios de la UE a su llegada a la segunda jornada de cumbre, incluida la propia Frederiksen, quien, sin nombrar a España, ha dicho que ha pedido a la Comisión Europea que investigue el impacto para el resto de países europeos que puedan tener medidas como la regularización extraordinaria.

Así, ha explicado, ha pedido a la Comisión Europea que investigue las consecuencias de que un país "actúe prácticamente en contra de lo que hacemos los demás" y, aunque no ha mencionado a España, ha preguntado si no choca con la política europea que "una persona que entra ilegalmente en un país pueda, de repente, obtener un permiso para permanecer allí".

Las palabras del canciller austríaco

Por su parte, el canciller austríaco, Christian Stocker, también ha señalado a España y criticado la regularización de migrantes por enviar una "mala señal" en un momento en el que la UE trata de frenar la inmigración irregular, advirtiendo de que este tipo de decisiones tienen "consecuencias", al sugerir que la medida del Gobierno español podría haber contribuido a la crisis migratoria de Ceuta.

"Independientemente de que exista o no una relación directa, no sé si lo ocurrido en Ceuta habría sucedido sin esa señal", ha afirmado el dirigente austríaco, quien ha defendido los esfuerzos europeos para reforzar las fronteras y establecer centros de retorno en terceros países.

El primer ministro checo, Andrej Babis, también ha cargado a su llegada contra el modelo de acogida de varios países europeos, entre ellos España, acusando a algunos dirigentes de estar dispuestos a "sustituir a la población" para "mantenerse en el Gobierno", al tiempo que ha advertido de que República Checa podría verse obligada a reforzar sus fronteras para impedir la llegada de migrantes procedentes de otros Estados de Europa occidental.

"Vemos lo que está ocurriendo en España. Algunos políticos son capaces de sustituir a la población simplemente para mantenerse en sus cargos y seguir en el Gobierno. Eso no tiene nada que ver con nosotros", ha remachado.