Entrevistas

Jorge Bolaños, el cómico que triunfa junto a su perrita Risa: "Siento que soy mejor persona y también cambió mi vida profesional"

Jorge Bolaños
Jorge Bolaños con su perra Risa. Aridane Llanera
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En España, casi la mitad de los hogares cuentan con un perro o un gato en casa. Los animales de compañía son uno más de la familia, y en muchas ocasiones, se convierten en psicólogos y terapeutas sin saberlo. Su acompañamiento sin juicio es fundamental para muchas personas que atraviesan situaciones difíciles, por eso su marcha deja un vacío muy grande y hay personas que necesitan acompañamiento incluso para sobreponerse al duelo.

Quizá por eso la perrita Risa, del cómico Jorge Bolaños, nos tiene robado el corazón. En redes se hizo famosa porque su compañero humano, Jorge, hacía vídeos junto a ella en los que planeaba cuestiones acerca del universo canino con los que muchos usuarios empatizaban entre risas, así hasta conseguir un millón de seguidores en Instagram. Lo que muchos no saben es que en la vida real de Jorge Risa es mucho más que un perro, sino una compañera fiel en los momentos más difíciles de su vida. Ahora el cómico cuenta su historia en un simpático libro titulado 'La Risa de mi vida' (ediciones B).

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Pregunta: ¿Qué le dirías a alguien que está pensando en adoptar a un perro ahora mismo? ¿Recuerdas las dudas que tuviste al hacerlo tú?

Respuesta: Le diría que, si puede asumir esa responsabilidad, se permita vivir la experiencia de adoptar y compartir su vida con un animal. Hay algo en darle una oportunidad a otro ser, en salvarle la vida, que te cambia por dentro. A día de hoy todavía me cuesta poner en palabras lo que Risa me hace sentir. Creo que convivir con un animal puede sacar una parte muy humana de nosotros que ni siquiera sabíamos que teníamos. Eso sí, siempre desde una adopción responsable.

Y claro que recuerdo mis dudas; en el libro las cuento muy bien. Yo no era de perros. De hecho, no me gustaban. Laura era la que tenía más ganas de adoptar y yo era el del no rotundo. Soy muy de cumplir las normas y en la casa donde vivíamos no permitían perros, así que para mí no había discusión. Hasta que vi su carita por primera vez. Risa me miró y ahí se me acabaron los argumentos.

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P: ¿Qué significó la llegada de Risa a tu vida? 

R: Me cambió a mejor. Desde que Risa está en mi vida siento que soy otra persona, que soy mejor persona. Me abrió un mundo de sensibilidad que no conocía y me enseñó lo que implica cuidar de alguien, quererlo y tenerlo presente en cada decisión. También cambió mi vida profesional. Empecé a incluirla en mis vídeos y, de alguna manera, todo explotó en redes sociales. Pero lo primero fue lo personal: antes de cambiar mi trabajo, Risa ya me había cambiado a mí.

P: Antes de conocer a Laura estabas en Londres, como muchos otros jóvenes españoles que intentando encontrar un trabajo digno, viajaban a la ciudad allá por el 2010. ¿Qué sientes cuando miras hacia atrás? ¿Qué importante es seguir las intuiciones y creer en uno mismo, no?

R: Cuando miro hacia atrás, aquella etapa me parece lejanísima, aunque solo han pasado diez años desde que decidí volver a Canarias para intentar vivir del humor. En ese momento no podía imaginar todo lo que vendría después. En mi vida personal soy bastante callado y jamás había hablado durante una hora y media sobre un escenario. Pero tenía unas ganas de intentarlo que me salían del pecho. Creo que hay momentos en los que tienes que escucharte y hacerle caso a esa intuición, aunque todavía no sepas muy bien adónde te va a llevar. Esa sensación fue la que me hizo volver y empezar en el humor. Diez años después, aquí seguimos. Me alegro mucho de haberme dado esa oportunidad.

P: ¿Por qué crees que el público y en las redes la gente empezó a conectar tan bien con Risa y vuestras historias cotidianas?

R: Creo que conectaron con algo muy sencillo: un señor hablando con un perro al lado. No hay mucho más, y quizá ahí está la gracia. Los perros te escuchan, están pendientes de tus gestos, reaccionan… y con Risa se crea una complicidad muy bonita. En esos vídeos no hay polémica ni grandes debates. Estoy yo contándole a mi compañera de viaje lo que me pasa en el día a día: cosas cotidianas, cosas que nos pueden pasar a todos. Creo que la gente se reconoce en esas historias y conecta con la naturalidad de lo que ve.

P: Durante la pandemia hiciste sonreír y reír a muchas personas con estos vídeos. ¿Era un propósito o surgió así?

R: Surgió así. Durante la pandemia yo hacía vídeos para salvarme un poco a mí mismo. Estábamos todos en ese bucle de días iguales, con muchísima incertidumbre, y preparar un vídeo cada día era mi manera de evadirme de lo que estaba pasando. Después fui descubriendo lo que aquel minuto significaba también para otras personas. A día de hoy todavía hay gente que me para por la calle para agradecerme esos vídeos. Todos estábamos en el mismo barco y nos reconocíamos en lo que contaba. En aquella época me empezó a conocer mucha más gente, pero no nació de un gran propósito: nació de necesitar yo también un rato de humor en medio de todo aquello.

P: ¿Cómo se convierte ella en la protagonista de tu trabajo? 

R: De una forma muy natural. Un día estaba grabando un vídeo, creo que para una marca, y me encontraba diciendo un guion a cámara que ni yo mismo me creía. Entonces vi a Risa tomando el sol en la terraza y pensé: "¿Y si todo esto, en lugar de contárselo a la cámara, se lo cuento a ella?".

Lo hice y vi que se quedaba quieta, me miraba, me daba lametones… Había una complicidad que me llamó muchísimo la atención. Creo que esa es parte de nuestra magia: yo le vuelvo loca la cabeza con mis cosas y ella me escucha. O, al menos, lo parece, que ya es bastante. Ahí sentí que había algo diferente. Podía gustar más o menos, pero tenía algo propio. Poco a poco se convirtió en protagonista de mis vídeos y también de las historias que cuento en los espectáculos. Llevé al escenario todo lo que nos pasa en el día a día y el público conecta mucho con eso.

P: Sí, de hecho, en tus vídeos reflejas muy bien, y a través del humor, las preocupaciones y problemas que tenemos todos los que convivimos con perros. ¿Qué es aquello que te resulta más complicado a la hora de tener perro?

R: Lo más difícil para mí es viajar y no poder llevármela. Por mi trabajo paso bastante tiempo fuera y, a veces, vienen conmigo Laura y nuestro bebé. Encontrar a alguien con quien Risa esté bien cuidada es fundamental para poder irme tranquilo. Aun así, estoy pendiente de cómo se encuentra y necesito que me manden fotos y vídeos. Me preocupo muchísimo por ella. Creo que mucha gente que convive con un perro entenderá esa sensación: puedes estar de viaje, pero una parte de tu cabeza sigue pendiente de cómo estará él.

"Sé que, cuando algún día Risa ya no esté, querré seguir compartiendo mi vida con uno"

P: ¿Qué te costaba más al principio o te sorprendía? Si no he entendido mal, Risa es tu primer perro…

R: Sí, Risa es mi primer perro. Por eso lo que más me sorprendió fue todo lo que podía llegar a sentir por ella. Yo, que decía que no era de perros, ahora no concibo mi vida sin convivir con un animal. Sé que, cuando algún día Risa ya no esté, querré seguir compartiendo mi vida con uno. Así de profundo ha sido el cambio. Y, si hablamos de los vídeos, me sorprendió descubrir lo actriz que es. Para mí es la mejor actriz del mundo. Ver cómo reaccionaba a lo que yo decía, cómo me miraba o se acercaba, era mágico. Esa complicidad surgió de una manera muy natural.

P: ¿Qué es para ti lo mejor de convivir con un perro y con Risa?

R: Que me enseña cosas todos los días, incluso las más sencillas. La veo estirarse por la mañana y pienso: "Pues yo también tendría que hacer eso". Y cuando salgo a pasear con ella me recuerda que puedo dedicarme simplemente a pasear, olvidarme un rato del móvil y prestar atención a lo que tengo delante. A veces estamos tan metidos en nuestros problemas que se nos olvida vivir. La vida pasa muy rápido y Risa me ayuda a estar presente, a tener los pies en la tierra y a disfrutar de cosas que, de otra manera, quizá se me escaparían. Me hace sentir más conectado con la vida y más humano.

P: En un país como España donde se abandonan tantos perros, ¿no crees que perfiles como el tuyo contribuyen a ser más responsables?

R: Espero que sí, aunque hay perfiles y personas que se dedican cada día a ayudar a los animales y hacen una labor enorme. Mi contenido está centrado en el humor, pero creo que desde el humor también se pueden transmitir mensajes necesarios y mostrar lo que significa querer y cuidar a un animal.

Una de las cosas más bonitas que me han dicho es que, desde que conocen a Risa, miran de otra manera a los perros negros. Incluso hay personas que me han contado que han adoptado uno gracias a ella. Saber que nuestros vídeos pueden haber contribuido a que un perro encuentre una familia me parece un triunfo.