¿Te mareas al levantarte rápido? Cómo saber si es normal o una señal de alerta
Levantarse sin prisas, mantener una buena hidratación y hacer ejercicio regular, entre las recomendaciones de los expertos
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Sentir mareo o aturdimiento al ponerse de pie de forma brusca es algo que muchas personas experimentan ocasionalmente, pero a partir de los 50 años la frecuencia y el impacto pueden aumentar. Por eso conviene conocer por qué ocurre, cómo prevenirlo y cuándo es necesario buscar atención médica.
La literatura médica asocia este fenómeno a la denominada hipotensión ortostática o postural, una caída de la tensión arterial al levantarse del sofá o de la cama que puede causar mareos, visión borrosa, sensación de debilidad o incluso el desmayo. Cuando pasamos de estar sentados o acostados a estar de pie la gravedad hace que la sangre se acumule en las piernas y el abdomen. El sistema circulatorio debe responder rápidamente para enviar sangre al corazón y al cerebro. Si esta respuesta es lenta o ineficiente, el flujo sanguíneo disminuye momentáneamente, motivo que provoca los citados síntomas.
Aunque la mayoría de los episodios no se asocian a una causa seria, se recomienda prestar atención a la frecuencia, la duración y los síntomas acompañantes. "Lo importante es no quedarse solo con el síntoma, ya que un episodio aislado suele tener explicación. Pero si se repite, conviene valorarlo para descartar causas más graves que requieren seguimiento”, explica Susana Torres, coordinadora de Urgencias del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar.
Este fenómeno es más común con la edad porque los mecanismos que regulan la tensión arterial y el tono vascular se vuelven menos eficientes, y muchos adultos mayores toman medicamentos que pueden influir en la presión arterial. Así, entre las causas más habituales en los mayores de 50 años están:
- Los cambios normales de la edad: Los barorreceptores (sensores de presión en las arterias) funcionan con menos precisión con los años.
- Deshidratación: Un volumen sanguíneo menor reduce la presión.
- Efectos de medicamentos: Antihipertensivos, diuréticos, antidepresivos u otros fármacos pueden agravar la caída de tensión al ponerse en pie.
- Comidas copiosas o ricas en carbohidratos: Algunos adultos experimentan hipotensión “postprandial” tras grandes comidas.
- Otras condiciones de salud: Enfermedades cardíacas, endocrinas o neurológicas.
“Algunos tratamientos pueden contribuir a estos mareos, en especial si bajan la tensión o modifican el equilibrio de líquidos. Por ello, en personas con mareos persistentes, el objetivo pasa por identificar desencadenantes y descartar el origen cardiovascular, metabólico o neurológico”, añade la doctora.
Cómo prevenir los mareos al levantarse
Las estrategias recomendadas por la Mayo Clinic para reducir la probabilidad de mareo son las siguientes:
- Levántate lentamente: Antes de ponerte de pie, si estás acostado, siéntate unos 30 segundos en el borde de la cama o silla para que tu cuerpo se adapte gradualmente. Si aparece el mareo, es mejor sentarse otra vez y levantarse de nuevo más despacio.
- Mantén una buena hidratación: Beber suficiente agua a lo largo del día mantiene el volumen sanguíneo adecuado.
- Evita alcohol y comidas pesadas: Estos pueden empeorar la caída de tensión tras comer o al levantarse.
- Ajusta la posición de dormir: Elevar ligeramente la cabecera de la cama puede ayudar a que la tensión se adapte mejor al pasas de estar acostado a de pie.
- Ejercicio regular: Actividades moderadas (caminar, natación, ejercicios de fuerza ligera) mejoran la circulación y la regulación de la tensión arterial.
- Considera medias de compresión: Especialmente si los mareos son frecuentes o en situaciones de pie prolongado, pueden mejorar el retorno venoso.
Cuándo es importante consultar a un médico
No todos los mareos son graves, pero definitivamente deberías pedir atención médica si los síntomas ocurren repetidamente o duran más de unos segundos, ya que eso puede indicar un problema subyacente. Además, cualquier episodio de pérdida de consciencia, caída, golpe o lesión requiere evaluación urgente. También debes estar atento a síntomas de alarma como dolor de pecho, dificultad para respirar, visión doble, debilidad en un lado del cuerpo o habla alterada. Y si los episodios te impiden realizar actividades cotidianas, un cardiólogo o neurólogo debe evaluar tu tensión arterial y tu medicación.
