La pérdida de materia gris en el cerebro de las mujeres en el embarazo favorece el cuidado de sus bebés

Los expertos consideran que puede ser un recableado del cerebro para preparalo para la maternidad.
Un estudio muestra cómo cambia el cerebro de las mujeres antes y después del embarazo
Las mujeres embarazadas podrían perder casi el 5% de su materia gris durante el embarazado, según un estudio publicado por la revista Nature Communications. Y no es una mala noticia aunque podría parecer lo contrario porque los investigadores creen que eso es beneficioso para empatizar con el bebé. De hecho, seis meses después del parto, el cerebro de las mujeres se recupera parcialmente, aunque no totalmente.
Investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), el Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón y el Instituto de Investigación Hospital del Mar, junto con otras prestigiosas instituciones internacionales, han publicado el primer estudio longitudinal de neuroimagen en una cohorte de más de cien mujeres que buscan ser madres por primera vez.
Los hallazgos revelan una trayectoria dinámica en el cerebro durante el embarazo y el posparto, significativamente vinculada a las fluctuaciones de las hormonas esteroides inherentes al embarazo y al bienestar psicológico de las madres. El artículo está liderado por Camila Servin-Barthet y Magdalena Martínez-García como primeras autoras y coordinado por Òscar Vilarroya y Susana Carmona.
Un recableado del cerebro para prepararlo para la maternidad
Esto podría representar el "recableado" del cerebro o la remodelación de su arquitectura para "prepararlo para la maternidad", dice Carmona, codirectora del estudio junto con el profesor Oscar Vilarroya. La transformación podría deberse a la poda de las redes nerviosas y a cambios en los vasos sanguíneos y las células que sostienen los nervios.
"El embarazo cambia muchos órganos del cuerpo: el corazón de la madre puede crecer más, la capacidad de sus pulmones puede aumentar, por lo que tiene sentido que el embarazo también pueda cambiar el cerebro", confiesa Carmona a la BBC.
La transformación podría deberse a la poda de las redes nerviosas y a cambios en los vasos sanguíneos y las células que sostienen los nervios, dice Carmona.
Algunas madres reconocen que ya no les impacta emocionalmente el estrés como antes, porque de repente algunas cosas ya no son tan importantes, y sí, se pueden sentir más cansadas y olvidadizas, pero no con respecto a su bebé.
