Descubren que los medicamentos tipo Ozempic funcionan mejor si se tiene un gen determinado: se pierde peso más rápido
Más de 27.000 personas han participado en un estudio publicado en la revista Nature donde muestran que la semaglutida es más efectiva en función de la genética
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Aunque los efectos de los medicamentos tipo Ozempic pasan por visibles reducciones de peso drásticas, poco a poco se van conociendo más detalles de su funcionamiento. Aunque en líneas generales el funcionamiento se centra en el control de la Diabetes Tipo II y en la pérdida de peso, hay ciertos factores genéticos que permiten que estos compuestos sean más efectivos.
Un estudio publicado en la revista 'Nature', y liderado por un equipo de científicos del 23andMe Research Institute determina que sí hay variantes genéticas que influyen en la pérdida de peso -y efectos secundarios- al tomar fármacos del tipo GLP-1.
Esta variante genética contribuye a que perdamos peso más rápido
Del mismo modo que este gen contribuye a un resultado más efectivo, también conlleva más efectos secundarios. Se trata de una copia de la variante del gen GLP1R --receptor de GLP-1--, la cual puede llegar a contribuir con una pérdida de peso adicional de 0,76 kilogramos extra respecto de quiénes no la presentan. En cuanto a la ventana de tiempo contemplada, esta es de ocho meses.
Además de este primer hallazgo, el estudio también muestra que quien tiene dos copias de esta variante genética perdió de media 1,5 kilos de peso adicionales, en esos mismos ocho meses. Sin embargo, también se ha reportado que quiénes son portadores, son más propensos a náuseas y vómitos cuando se someten a este tipo de tratamientos.
Adam Auton, quién es uno de los investigadores principales, explica que "esto tiene perfecto sentido biológico" ya que "GLP-1R es precisamente el receptor al que se unen estos fármacos". Esto desencadena en que "la variante podría aumentar la cantidad de receptor en la superficie celular, ofreciendo así más 'blancos' al medicamento".
Así se ha llevado a cabo el estudio
Más de 27.885 personas participaron de forma voluntaria en esta investigación. Todas ellas, con una cosa en común: estaban en tratamiento de medicamentos del tipo Ozempic. Además, se tenía que reportar una pérdida de peso así como de reportar los efectos adversos que presentaban al tomar este tipo de fármacos.
Como siguiente paso, se cruzaron sus datos con los de la base genética de 23andMe. Desde ahí se realizó un análisis de todo el genoma donde se buscaron variantes comunes asociadas a una mayor -o menor- pérdida de peso bajo tratamiento con GLP-1, así como también, de náuseas y vómitos.
A partir de la asociación del genoma completo en estas personas se pudo determinar la sensibilidad genética frente al fármaco. Y a pesar de los resultados, los autores del estudio matizan que "la mayor parte de la variabilidad en la respuesta sigue siendo no genética". Factores como la edad, el sexo biológico, las dosis de medicamento o las comorbilidades siguen siendo protagonistas.
Sin embargo, dentro de las limitaciones, también consideran que el componente genético puede ser "un primer paso hacia la medicina de precisión en obesidad", al conocerse ahora de forma más precisa las sensibilidades genéticas frente a este tipo de compuestos.