Un pasajero argentino del crucero del hantavirus relata cuándo se desataron “todas las alarmas” en el ‘MV Hondius’: “Fue una desgracia”
Carlos Ferello explica que todo dio un giro cuando un matrimonio neerlandés empezó a mostrar síntomas febriles
Hantavirus en el crucero Hondius: Sanidad prevé una cuarentena de 42 días para los pasajeros españoles hasta el 17 de junio
Carlos Ferello, el único pasajero argentino a bordo del ‘MV Hondius’, el denominado crucero del hantavirus, ha relatado cómo fue el momento exacto en que se encendieron “todas las alarmas” en la embarcación y cómo fueron esos instantes que transcurrieron inmediatamente después al fallecimiento del primero de los tres decesos contabilizados hasta ahora y derivados del brote en el barco. “Fue una desgracia”, subraya, recordando cómo han sido todos estos días desde que el crucero zarpase desde Ushuaia el pasado 1 de abril.
Ingeniero retirado, cuenta que se subió al barco atraído por la navegación y por su ruta hacia la Antártida y el Atlántico Sur; una travesía que pronto daría un drástico giro en su rumbo después de que enfermase un matrimonio a bordo.
El brote de hantavirus en el MV Hondius: de la primera muerte al aislamiento
"Fue distinto a lo que había pensado. Fue una desgracia. Ahora tenemos que pasar unos días en cuarentena”, ha contado Ferello en declaraciones al canal TN desde las inmediaciones del puerto de Granadilla, en la isla de Tenerife, Canarias, donde el MV Hondius fondeó el domingo bajo un estricto control y protocolo de las autoridades españolas para repatriar desde allí a los afectados extranjeros y trasladar a los 14 españoles a bordo a Madrid, donde ya se encuentran ingresados en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla.
Echando la vista atrás antes de que él mismo sea también trasladado este lunes a Países Bajos, país de bandera del buque, para ser atendido y cumplir cuarentena bajo atención médica, Ferello explica que las primeras alarmas empezaron concretamente cerca de Tristán da Cunha, –archipiélago británico compuesto por varias islas en el Atlántico sur y uno de los lugares habitados más remotos del planeta–, cuando un matrimonio neerlandés comenzó a tener síntomas febriles.
Tras ello, un hombre de ese matrimonio murió a bordo, mientras su esposa tuvo que ser evacuada hacia Johannesburgo, en Sudáfrica, desde la isla de Santa Elena, donde precisamente una treintena de pasajeros se bajó de la embarcación.
Allí, en la ciudad sudafricana, la mujer también falleció, siendo en ese momento “cuando se prendieron (encendieron) todas las alarmas”, tal como explica el argentino.
“Empezaron a hacer análisis y a delinear que teníamos que estar aislados”, explica, detallando que en un principio pensaron que se trataba de “una complicación” o una infección común, hasta que después las autoridades, redoblando la preocupación y la inquietud, confirmaron que se trataba de hantavirus.
El MV Hondius, rumbo a Países Bajos, destino final
Tras ello, relata, se produjeron nuevos contagios y todos los pasajeros tuvieron que tomar iniciar un periodo de aislamiento. “Se tomaron las medidas de que no estuviéramos tan juntos. Yo estaba solo, así que siempre comía, desayunaba y paseaba solo; no tenía tanto contacto”, explica, alabando en ese sentido la comunicación con la “cancillería y el embajador” argentino, explicando que “se han preocupado” y “estaban en contacto permanente, tanto el Ministerio de Salud de la Argentina como los consulados".
Ahora, como ha explicado el cónsul argentino en Tenerife, Luis María Sobrón, Ferello se encuentra bien y sin síntomas, esperando a su traslado a Países Bajos para iniciar allí la cuarentena bajo supervisión médica antes de poder decir adiós a la sobrevenida “desgracia” con la que se encontraron en lo que iban a ser unos días de desconexión en el lujoso crucero.
En Ámsterdam, la embarcación será desinfectada y limpiada, poniendo así final a una compleja y mediática travesía de más de 40 días.