“Con cuarentenas de 7 días se puede escapar un 25% de infectados": España se plantea reducirla de 14 a 10 ó 7 días

  • Algunos médicos señalan que la evidencia científica avala cuarentenas más cortas

  • Otros creen que hay que valorar la "situación epidemiológica, económica y social”.

  • Francia ya tiene una cuarentena por COVID de siete días

En España se está planteando la posibilidad de bajar la cuarentena por coronavirus de coronavirus14 a 10 ó incluso 7 días. Una opción que ha dejado caer en alguna ocasión, Fernando Simón, el director de centro de alertas sanitarias y cuyo objetivo es facilitar el cumplimiento de la cuarentena a las personas que, por ejemplo, no pueden teletrabajar. La Comunidad de Madrid ha solicitado ya esa reducción. Desde la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) “lo vemos favorable”, asegura su portavoz, Jose Jonay Ojeda. Sin embargo, el doctor Miguel Ángel Royo señala que “acortar la cuarentena tiene ventajas e inconvenientes. Hay que valorar la situación epidemiológica y el impacto económico y social”.

Hay países europeos, como Francia, ya tienen cuarentenas más reducidas. Y en Alemania, hace unos días que uno de sus virólogos más prestigiosos, Christian Drosten, señaló la posibilidad de acortarla hasta cinco días. Según, el doctor Miguel Ángel Royo, miembro de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) “con cuarentena de 14 días, se nos escapan entre un 2 y un 3% de pacientes que desarrollarán síntomas; con cuarentenas de 10, se escaparán un 10% de los infectados y con cuarentenas de siete un 25%”. No obstante, señala que “hay medidas para minimizar los efectos de terminar la cuarentena antes, como es estar muy pendiente de los síntomas y ser prudentes en las relaciones”.

José Jonay Ojeda, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, se muestra más partidario a acortar las cuarentenas porque “en las últimas semanas hay evidencias científicas que demuestran que la carga viral disminuye en 10 días y, por tanto, también baja la posibilidad de desarrollar la enfermedad. Aunque es cierto que el periodo de incubación de la enfermedad va de 1 a 14 días, el 50% de los infectados desarrolla síntomas entre al quinto o sexto día”. Desde la SESPAS “vemos favorable reducir la cuarentena”.

Ambos doctores coinciden en que reducir la cuarentena facilitará que la gente la cumpla. Es decir, que más vale una cuarentena corta que se cumple que una larga que se incumple. Para las personas que tienen dificultad para dejar de trabajar es más sencillo cumplir las órdenes de cuarentas si son de menos días, señala Ojeda.

Si la gente, por distintas razones socio económicas, tienen dificultades para cumplir 14 días, si se reduce esa cuarentena esa dificultad también disminuye, agrega Royo, que sostiene que “acortar la cuarentena tiene ventajas e inconvenientes. Hay que valorar la situación epidemiológica y el impacto económico y social. El riesgo cero no existe, ni con 14 días”.

“Ya estamos en una situación muy complicada en España. No estamos en marzo. Volver a la situación de marzo sería un fracaso imperdonable”

“Si reducimos las cuarentenas, hay más riesgo de personas contagiadas que se escapen pero hay que valorar los beneficios y riesgos en su conjunto. La situación varía en las distintas CCAA. La cuarentena no puede ser igual en todos los territorios. Es una decisión compleja que hay que tomar con toda la información de que se dispone, también aquella que no es pública”, afirma Royo, también especialista en Medicina Preventiva y Salud pública.

“La situación es muy difícil en la atención primaria, que ya tenía problemas estructurales, y en materia de salud pública. Se necesitan medidas de apoyo para que las personas puedan hacer la cuarentena sin perjuicios económicos y sociales. Eso está pasando y Madrid es un claro ejemplo de ello”, añade el doctor Royo, que aconseja reforzar los centros de salud y reducir la movilidad social solo un día antes de que la Comunidad de Madrid anuncie esas restricciones por barrios.

El invierno que nos espera

España ha superado la barrera de los 600.000 contagios por coronavirus y los 30.000 muertos. Todos vamos volviendo a nuestra actividad laboral, escolar o universitaria y “lo lógico sería que en invierno las cifras de contagios sean mucho más altas de lo que nos gustaría”, señala el portavoz de la SESPAS.

“Si hay más contagios, una parte acabará el hospital, una parte de ellos enfermarán de gravedad y algunos lamentablemente morirán. Las muertes se pueden evitar con mayor capacidad de diagnósticos y con detención precoz, incluso en asintomáticos. A más diagnósticos, menos letalidad”, explica Ojeda.

“Ya estamos en una situación muy complicada en España. No estamos en marzo. Volver a la situación de marzo sería un fracaso imperdonable”, sentencia Royo. Para evitarlo, recomienda “reforzar la atención primaria y la salud pública, además de reducir la movilidad social y ofrecer alternativas de ocio seguras para jóvenes y mayores. Hay que echar el resto en recursos y estrategias comunitarias”.