La cómica Ane Lindane será juzgada por escarnio tras simular masturbarse con un crucifijo al grito de "¡Dios ha muerto!"
La actriz se grabó en el altar mayor de una iglesia simulando masturbarse con un crucifijo mientras gritaba 'Dios ha muerto'
La cómica vasca será juzgada por el Tribunal de Instancia de Bilbao
La Justicia ha ordenado la apertura de juicio oral contra la actriz y cómica Ane Lindane por un presunto delito de escarnio tras ser denunciada por Abogados Cristianos al grabarse en una iglesia simulando masturbarse con un crucifijo.
Según ha informado Abogados Cristianos en una nota, la cómica vasca será juzgada por el Tribunal de Instancia de Bilbao.
Los hechos por los que será juzgada
Los hechos denunciados ocurrieron el 29 de junio de 2025 en Arbérats-Sillègue (Baja Navarra, Francia), durante el festival Euskal Herria Zuzenean (EHZ).
La actriz se grabó en el altar mayor de una iglesia simulando masturbarse con un crucifijo mientras gritaba en euskera "Hil da Jainkoa!"(¡Dios ha muerto!), y difundió posteriormente las imágenes en sus redes sociales.
Tras la difusión del vídeo, la Fundación Española de Abogados Cristianos interpuso una denuncia al considerar que la actriz había incurrido en un delito de escarnio, recogido en el artículo 525 del Código Penal, por el que solicita una multa penal de ocho meses.
La difusión de la actuación, según los denunciantes, resulta fundamental para que los hechos sean perseguidos en España.
"Aunque los actos realizados tuvieron lugar en una iglesia situada en Francia, la difusión del vídeo y de los comentarios que lo acompañaban tuvo plena consumación en España", han explicado.
Según Abogados Cristianos, "la gravedad de los hechos llevó al obispo de Bayona, Marc Aillet, a calificarlos públicamente como 'sacrilegio' y 'profanación' y a celebrar posteriormente una misa de reparación para restaurar la dignidad del templo".
Para la presidenta de dicha organización, Polonia Castellanos, "utilizar un crucifijo para realizar actos obscenos sobre el altar de una iglesia es una humillación intolerable para millones de cristianos", por lo que "la Justicia debe actuar con firmeza frente a quienes atacan deliberadamente aquello que es sagrado".
En su opinión, "la libertad de expresión no puede convertirse en una carta blanca para atacar y ridiculizar deliberadamente nuestra fe".