El juicio por los bulos del Bar España pone el foco en el poder de la desinformación y en las consecuencias de las noticias falsas

El juicio por los bulos del caso Bar España pone el foco en las consecuencias de las noticias falsas
Acusados por los bulos del Bar España durante el juicio en un juzgado de Castellón. Imagen: Europa Press / Vídeo: Informativos Telecinco
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Las declaraciones de varios menores que aseguraron haber sido obligados por sus progenitores a inventar relatos de abusos sexuales están en el origen del conocido como caso Bar España. Algunos de aquellos testimonios llegaron a incluir afirmaciones como: “Más que nada pues cuando venían a hacer eso pues dejaban que nos violaran”.

Aquellas acusaciones acabaron alimentando durante casi tres décadas uno de los bulos más persistentes y conocidos de España. La teoría sostenía que el Bar España de Benicarló, en Castellón, era escenario de una supuesta trama de abusos sexuales a menores en la que participarían políticos, jueces y otras personas influyentes.

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"Ganas de hacer daño"

El periodista de 'El Periódico de España' David López Frías, conocedor del caso, explica que los impulsores de esta versión “empiezan a elaborar la teoría de que en el Bar España la gente saca los niños del centro de menores y se los llevan ahí a abusar”.

Con el paso de los años, las acusaciones alcanzaron a numerosos cargos públicos. Entre los nombres señalados por los promotores del bulo figuraron el expresidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps, el expresidente de la Diputación de Castellón Carlos Fabra o la exvicepresidenta valenciana Mónica Oltra, presentada por algunos como supuesta facilitadora de estos hechos.

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Ahora, el caso llega a juicio. La Fiscalía solicita siete años y medio de prisión para las personas acusadas de haber sostenido y difundido durante años unas acusaciones que resultaron falsas, pero que tuvieron un fuerte impacto sobre la reputación de quienes fueron señalados.

Más allá del proceso judicial, el caso pone el foco en el poder de la desinformación y en las consecuencias que pueden tener las noticias falsas cuando se prolongan en el tiempo. El catedrático de Semiótica de la Comunicación de Masas de la Universidad de Alicante, Raúl Rodríguez Ferrándiz, recuerda que la utilización de información falsa con ánimo de perjudicar a terceros no es un fenómeno nuevo. “Ganas de hacer daño mediante una información falsa, eso se remonta a los tiempos antiquísimos. De hecho, lo de ‘Pedro y el lobo’ es una ‘fake news’ muy antigua”, señala.

El experto sitúa el caso Bar España en una larga tradición de bulos que han provocado graves daños personales. Y no es el único. Hay que recordar el caso Arny, que llevó a varias personas conocidas a ser señaladas públicamente por presuntos delitos de pederastia que posteriormente no pudieron sostenerse.

En la actualidad, advierte Ferrándiz, la capacidad de difusión de este tipo de contenidos se ha multiplicado por el papel de las redes sociales. “A las redes sociales no les interesa la veracidad de la noticia, les interesa la capacidad de ser viral”, subraya. Por ello, es importante de recurrir a fuentes fiables y contrastadas como principal herramienta para evitar la propagación de la desinformación.