Agresión sexual

Un pastor evangélico acepta 18 años de cárcel por agresiones sexuales durante un año a cuatro menores en Getafe, Madrid

La Audiencia Provincial de Madrid condena a un pastor evangélico a 18 años de cárcel. E.P / Archivo
  • Se han impuesto 18 años de cárcel para el pastor tras un acuerdo con la Fiscalía, que pedía inicialmente para él 40 años de prisión

  • Este pastor pertenece a la congregación evangélica 'Maranatha' de Getafe

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Un pastor evangélico de Getafe, Madrid, acusado de agresiones sexuales a cuatro niñas, a las que atacaba aprovechado que jugaban en su centro religioso, ha aceptado ser condenado a 18 años de cárcel tras un acuerdo con la Fiscalía, que pedía inicialmente para él 40 años de prisión.

La Audiencia Provincial de Madrid ha celebrado este martes el juicio a este pastor que pertenece a la congregación evangélica 'Maranatha' de Getafe. El hombre ya fue arrestado en septiembre de 2021 acusado de abusos sexuales a cuatro menores de entre 6 y 10 años.

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Pago de 8.000 euros a cada víctima

Tras ingresar en prisión, el pastor quedó en libertad y ahora se ha sentado en el banquillo de la Audiencia Provincial de Madrid, donde se enfrentaba a una petición de la Fiscalía que sumaba 40 años de prisión.

Al inicio del juicio se ha alcanzado un acuerdo de conformidad por el que el acusado ha reconocido los hechos y la Fiscalía aprecia una atenuante muy cualificada por reparación del daño al haber pagado 8.000 euros a cada una de las víctimas.

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Así es condenado, en sentencia firme al estar de acuerdo todas las partes, por cuatro delitos de abuso sexual continuado, unos con acceso carnal y otros no, a un total de 18 años de cárcel.

Jugaba con las niñas para aprovecharse de ellas

Este caso saltó a la luz en agosto de 2021, cuando una de las niñas alertó a su madre de que el hombre, un ecuatoriano de 50 años sin antecedentes, les obligaba a jugar a un pasatiempo que no les gustaba.

Las agresiones se cometieron durante un año tras la misa de los viernes y fueron denunciados por padres de cuatro niñas de entre 6 y 10 años a las que decía que jugarían al patito feo para, posteriormente, taparles los ojos y someterlas a tocamientos y violaciones.