Los hijos del matrimonio irlandés hallado muerto en Cullera ya están con tres familiares
Los dos hijos del matrimonio hallado muerto en Cullera ya están con tres familiares llegados este miércoles desde Irlanda
Las incógnitas tras la muerte del matrimonio irlandés de Cullera: del agua turbia del jacuzzi y las supuestas lesiones punzantes a la hipótesis accidental
Los dos hijos del matrimonio irlandés hallado muerto en Cullera (Valencia), de 14 y 15 años y con necesidades especiales, se encuentran ya con tres familiares que han llegado esta madrugada desde su país tras ser alertados del suceso y permanecen todos juntos en esta localidad costera.
Así lo han indicado a 'EFE' fuentes municipales, que han destacado que desde el momento en que los adolescentes hallaron este martes por la tarde los cuerpos sin vida de sus padres en el jacuzzi del chalet de cuatro plantas que tenían alquilado en la urbanización Cap Blanc y alertaron a un vecino, han estado acompañados en todo momento.
De esta manera, el Ayuntamiento de Cullera envió a la vivienda a una psicóloga y a una trabajadora social, tras lo cual Emergencias activó un dispositivo de Cruz Roja con un psicólogo que dominaba el inglés y pudo interactuar un poco con los adolescentes, que no hablaban español y además se encontraban en "estado de 'shock'".
Los adolescentes han estado acompañados por una trabajadora social y una psicóloga
Gracias a los móviles de los hijos del matrimonio, la Policía Local y la Guardia Civil pudieron contactar con sus familiares, tres de los cuales cogieron de inmediato un avión y llegaron a las 3:00 horas de este miércoles al aeropuerto de Alicante, adonde el Ayuntamiento de Cullera les envió un taxi para trasladarles a un hotel de esta localidad.
Los adolescentes habían estado alojados en el hotel, acompañados de la trabajadora social y de la psicóloga municipales, hasta que esta madrugada han llegado sus familiares y ya se han hecho cargo de ellos y de los trámites necesarios.
La Guardia Civil investiga las causas de la muerte del matrimonio, de 50 y 45 años, cuyos cuerpos fueron hallados por sus hijos en el jacuzzi de la vivienda y con signos aparentes de haber consumido drogas, según fuentes próximas a la investigación.
En los cadáveres no se observaron signos de violencia y no se descarta que la muerte pueda ser debida a drogas por las heridas punzantes que presentaban.