Prohíben tener animales a la mujer acusada de matar a sus perros, Bimba y Max, en Alicante: los lanzó desde un octavo piso
La asociación SOS Ayuda Animal había pedido la adopción de estas medidas después de conocer que la acusada tenía un nuevo perro en su vivienda
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La Audiencia Provincial de Alicante ha prohibido a la mujer acusada de matar a sus dos perros, Bimba y Max, lanzándolos desde un octavo piso en Alicante, la tenencia de otros animales de compañía para evitar que puedan correr peligro. Estima así el recurso presentado por SOS Ayuda Animal, al que se sumó la Fiscalía, tras la decisión de un juzgado de instrucción de Alicante a establecer medidas cautelares contra la mujer que había vuelto a tener otro perro en su vivienda. "La Audiencia Provincial ha acordado que se determine si la persona investigada convive con un perro u otro animal doméstico y, de ser así, que se identifique y se retire su custodia, quedando bajo la guarda de la entidad que se designe", señalan desde la asociación animalista.
La defensa de la acusada reconoció que la mujer tenía un nuevo perro que le ayudaba psicológicamente. Un argumento que no ha impedido a la Audiencia adoptar estas nuevas medidas cautelares de carácter provisional después de que el jurado de instrucción las descartara atendiendo también a que la mujer no había cometido un delito similar en el último año.
La resolución recoge la especial gravedad de los hechos ocurridos en marzo de 2025 que supusieron la muerte de estos dos perros de la raza yorkshire terrier, tras ser arrojados al vacío desde una ventana de un piso de la octava planta de un edificio del barrio alicantino de la Albufereta. "Bimba y Max ya no están. Nada podrá devolverlos, pero no podíamos quedarnos de brazos cruzados mientras otro animal podía necesitar protección", explican desde SOS Ayuda Animal.
Caso abierto
La resolución de la Audiencia Provincial no pone fin a la investigación penal abierta contra la mujer para determinar su responsabilidad por la muerte de Bimba y Lola. La mujer de 53 años fue detenida en Alicante y posteriormente puesta en libertad provisional después de reconocer ante la policía que los había arrojado por la ventana porque estaba "harta" de que "siempre" le tocara a ella sacarlos a la calle a darles un paseo y a hacer sus necesidades.