La inflamación crónica asociada a enfermedades y al paso del tiempo reduce la capacidad de defensa del organismo y aumenta el riesgo de infecciones.
Expertos destacan el papel de la vacunación en adultos para mantener la autonomía, reducir complicaciones y cumplir años con salud.
El paso del tiempo y determinadas enfermedades no solo afectan a nuestro estado físico, también tienen un impacto directo en el funcionamiento del sistema inmunitario. El geriatra Francisco Tarazona advierte de un fenómeno cada vez más relevante, el llamado ‘inflamm-aging’, una inflamación que se produce con el envejecimiento o en algunas patologías crónicas.
Este proceso, explica, debilita progresivamente las defensas del organismo, lo que aumenta la vulnerabilidad frente a infecciones y favorece que estas puedan presentarse de forma más grave. Además, puede contribuir a un deterioro general de la salud, afectando a la autonomía y, en consecuencia, a la calidad de vida de las personas.
En este contexto, Tarazona también responde a uno de los mitos más extendidos sobre la vacunación en adultos mayores. Frente a la creencia de que las vacunas pueden ser peligrosas o no aportan un beneficio a las personas mayores, el especialista es contundente, “es completamente falso”. Las vacunas dirigidas a este grupo de población están específicamente diseñadas para mejorar la respuesta del sistema inmunitario, incorporando componentes que aumentan su eficacia y ayudan a reforzar las defensas.
La desinformación, advierte, puede tener un impacto directo en la salud. Según datos de Eurostat, cerca de dos tercios de las enfermedades en personas menores de 75 años podrían haberse evitado mediante intervenciones eficaces de salud pública, como la prevención y la vacunación.
El especialista subraya que vacunarse en la edad adulta no solo ayuda a fortalecer el sistema inmunitario, sino que también reduce la gravedad de las infecciones en caso de que se produzcan. Esto se traduce en menos hospitalizaciones, menor riesgo de discapacidad y una mayor capacidad para mantener la independencia. Además, disminuye la necesidad de cuidados por parte del entorno, evitando la sobrecarga de familiares y cuidadores, y contribuye a un uso más eficiente de los recursos sanitarios.
Como conclusión, Tarazona lanza un mensaje claro. Vivir más años debe ir acompañado de una mejor calidad de vida, y para lograrlo la vacunación juega un papel fundamental. Los profesionales sanitarios, insiste, son clave para informar, resolver dudas y combatir los bulos, recordando que vacunarse no solo protege en el presente, sino que también es una inversión en la salud del futuro.
Para más información consulta con tu profesional sanitario
NP-ES-GVU-WCNT-260002 (v1) 04/2026

