Entrevistas

Daniel Day-Lewis regresa con 'Anémona' dirigida por su hijo Ronan: "No recuerdo haber pensado nunca en retirarme"

El actor Daniel Day-Lewis (d) posa junto a su hijo Ronan (i), director de su última película 'Anémona'. CordonPress
Compartir

Ocho años después de anunciar su retirada, Daniel Day‑Lewis regresa a la gran pantalla como protagonista de Anémona, la ópera prima de su hijo Ronan Day‑Lewis. El actor, tres veces ganador del Oscar, reconoce ahora que aquel anuncio de 2017 fue precipitado. “Una cosa es segura: debería haberme callado”, lamenta, mientras asegura que “fue un error hacer anuncios, aunque no recuerdo haber pensado nunca en retirarme, dado el amor que siento por esta profesión”.

Su vuelta al cine tiene que ver con un vínculo familiar. “La motivación surgió del deseo de trabajar con mi hijo”, explica. Ronan, de 27 años, dirige y coescribe junto a él Anémona, un proyecto que comenzó casi como un juego cuando ambos empezaron a escribir juntos hace siete u ocho años. “Descubrimos que teníamos el mismo tema en mente: la relación entre hermanos”, recuerda Ronan en una entrevista concedida a Valeria Vignale, del Corriere della Sera y recogida por el diario El Mundo.

PUEDE INTERESARTE

Una historia de heridas familiares y silencios

Anémona narra la vida de Ray, un exsoldado británico marcado por un trauma que lo llevó a abandonar a su pareja embarazada y a aislarse en la naturaleza. Años después, su hermano Jem —interpretado por Sean Bean— lo encuentra para intentar que regrese y se haga cargo del hijo al que nunca conoció. Entre bosques azotados por el viento y las anémonas que dan título al filme, ambos hermanos deshacen los nudos de un pasado lleno de culpa, vergüenza y heridas heredadas.

Ronan resume así el corazón de la película: “Es una historia de las heridas emocionales que recorren a diferentes generaciones”.

Daniel, por su parte, explica que la elección de dos exsoldados como protagonistas está ligada a su propia experiencia vital: “El servicio militar marcó a muchas familias durante el conflicto de Irlanda del Norte… Nací en Londres, pero viví en Belfast durante aquellos años”.

PUEDE INTERESARTE

Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es la inversión de roles: el hijo dirige al padre. Daniel lo vivió con emoción: “Ver a mi hijo transformarse en director frente a mí fue emocionante. Me gusta que esté abierto a las contribuciones de los demás”.

Ronan confiesa que siempre imaginó a su padre como Ray: “Desde el momento en que lo imaginé de espaldas entre los árboles”. Pero aun así, verlo actuar lo sorprendió: “Aunque he visto todas sus películas, verlo actuar fue una sorpresa”.

La escritura conjunta también fortaleció su relación. Daniel lo describe como “una alegría absoluta”, un regalo inesperado en una etapa en la que, según él, la labor de un padre “prácticamente está hecha”.

La película está rodada en la isla de Anglesey, un entorno que se convierte casi en un personaje más. Ronan, también pintor, explica que la naturaleza funciona como un espejo emocional: “Amplía la perspectiva y evoca la indiferencia del cosmos ante el sufrimiento humano”.

Daniel añade que el paisaje fue clave para construir el viaje interior de Ray: “Algunas noches el viento era tan fuerte que impedía dormir. Capturaba bien el aislamiento del personaje”.

Un regreso que no estaba planeado

Aunque Day‑Lewis había asegurado que 'El hilo invisible' sería su última película, reconoce ahora que nunca sintió un deseo real de retirarse. Lo que sí existía era una duda: “Estaba un poco nervioso; no estaba seguro de estar listo para volver”.

Finalmente, fue la historia —y la oportunidad de trabajar con su hijo— lo que lo empujó a regresar. “No siempre se tiene control sobre lo que surge de la creatividad”, reflexiona.